domingo, 13 de diciembre de 2020

Reglas generales de acentuación

 

LAS PALABRAS DE UNA SOLA SÍLABA (monosílabas) no se acentúan nunca gráficamente(*): vio, dio, frio, guio, guion, huir, hui, huis, huid, Dios, vi, di, ve, ves, da, das, dos, mes, fe, fue, fui, gong, ti, paz, pie, pies, tren, tres, pan, Juan, Luis, sien, cien, ion, dron, guau, ten, pon. Toda combinación de vocal abierta (a, e, o) + vocal cerrada (i, u), o viceversa, siempre que la cerrada no sea tónica, así como la combinación de dos vocales cerradas distintas, han de considerarse diptongos desde el punto de vista ortográfico.

(*) Excepciones (tilde diacrítica, para distinguir entre palabras con idéntica forma, pero que pertenecen a categorías gramaticales diferentes): de/dé, el/él, mas/más, mi/mí, se/sé, si/sí, te/té, tu/tú. Aún lleva tilde cuando puede sustituirse por todavía sin alterar el sentido de la frase. Cuando se utiliza con el mismo significado que hasta, también, incluso (o siquiera, con la negación ni), aun se escribe sin tilde.

LAS PALABRAS DE MÁS DE UNA SÍLABA (polisílabas) se atienen a las reglas siguientes:

Las palabras agudas llevan tilde cuando terminan en -n, en -s o en vocal: balón, compás, café, colibrí, bonsái; pero si terminan en -s precedida de otra consonante, se escriben sin tilde: zigzags, robots, tictacs. Tampoco llevan tilde las palabras agudas que terminan en -y, pues esta letra se considera consonante a efectos de acentuación: guirigay, virrey, convoy, estoy.

Las palabras llanas llevan tilde cuando no terminan en -n, en -s o en vocal: clímax, hábil, tándem. También se acentúan cuando terminan en -s precedida de otra consonante: bíceps, cómics, fórceps;  y cuando terminan en -y, pues esta letra se considera consonante a efectos de acentuación: póney, yóquey.

Las palabras esdrújulas y sobresdrújulas siempre llevan tilde: cántaro, mecánica, cómetelo.

Excepción: los hiatos formados por vocal cerrada tónica + vocal abierta átona o, en orden inverso, vocal abierta átona + vocal cerrada tónica, siempre llevan tilde sobre la vocal cerrada, con independencia de que lo exijan o no las reglas generales de acentuación. La presencia de una hache intercalada no exime de la obligación de tildar la vocal tónica del hiato: búho, ahíto, prohíbe, rehíce, rehízo, retahíla, ahúmas.

ESTOS SON LOS HIATOS QUE SIGUEN LA REGLA EXCEPCIONAL (LLEVAN TILDE SOBRE LA VOCAL CERRADA):

                            ía                                                      úa

                           íe                                                     úe

                           ío                                                     úo

Por lo tanto, cuando en una de estas combinaciones (cualquiera de ellas), la i o la u no sean tónicas (o sea, no suenen con mayor fuerza o intensidad), tendremos que considerar la secuencia un diptongo a efectos ortográficos (retraimiento, engreimiento, prohijar, dialecto, insinuamos, duodeno; frente a retraído, engreído, prohíjas, amplías, insinúas, dúo).

Las palabras con diptongo o triptongo se acentúan siguiendo las reglas generales de acentuación. En los diptongos formados por una vocal abierta tónica y una cerrada átona, o viceversa, la tilde se coloca sobre la vocal abierta: adiós, después, marramáu, soñéis, inició, náutico, murciélago, Cáucaso. En los diptongos formados por dos vocales cerradas, la tilde se coloca sobre la segunda vocal: acuífero, casuística, demiúrgico, interviú. En los triptongos la tilde va siempre sobre la vocal abierta: consensuéis, habituáis, tuáutem.

sábado, 12 de diciembre de 2020

Edvard Munch

Edvard Munch fue un pintor noruego considerado el iniciador del expresionismo, un movimiento cultural surgido en Alemania a principios del siglo XX.

Nació el 12 de diciembre de 1563 en Loten (Noruega) y murió el 23 de enerode 1944 en Oslo (Noruega).

Munch, desde muy joven, tuvo que lidiar con la muerte de sus seres queridos. Primero perdió a su madre, a los 5 años, y después a su hermana, teniendo él 14. Ambas fallecieron de tuberculosis, una enfermedad que casi acabó con él y lo tuvo encerrado en casa una gran parte de su niñez.

Además de esto, su padre tenía una fe cristiana algo obsesiva y era un gran seguidor de Edgar Allan Poe, por lo que le solía leer historias de terror y amenazarle con el demonio si no se iba a dormir. Todos estos hechos hicieron que el chico se convenciera de que estaba condenado por una maldición familiar y empezará a sufrir de ansiedad y depresión.

Para lidiar con su sufrimiento utilizó el arte como forma de terapia.




EL GRITO


Técnica: Óleo Pastel Temple (91 cm x 74 cm.)
El Grito (1593), llamado Skrik en noruego, es el título de una de las obras más famosas de Edvard Munch.

Munch realizó varias versiones de El Grito, y la más conocida se encuentra en la Galería Nacional de Noruega.

En 1592 Munch escribió en su diario de dónde le había surgido la inspiración para este cuadro: “Paseaba por un sendero con dos amigos, el sol se puso, y de repente el cielo se tiñó de rojo sangre; me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio: sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad".


EL BESO


Técnica: óleo.
El beso (1897), llamado Kyss en noruego, es una obra de Munch que pintó tres veces, siendo la de 1897 la más conocida. Es parte de una serie llamada El friso de la vida, en la cual están representadas las etapas de la relación entre hombres y mujeres.

Es importante tener en cuenta la relación que Munch tenía con las mujeres, que oscilaba entre obsesión y deseo, pero a la vez miedo y muerte.

Como ya se sabe, el pintor perdió a su hermana y a su madre muy joven, por lo que aquello influenció mucho su manera de plasmar ciertas representaciones de la mujer en sus cuadros, mientras que sus relaciones amorosas inspiraron el lado más dividido entre el deseo y horror hacia las mujeres tras vivir intensos pero dañinos amoríos que afectaron gravemente su salud mental.

THE SICK CHILD


Medium: oil
The sick child (1885), called det syke barn in Norwegian is the name given to a group of six paintings portraying the moment before the death of his older sister Johanne Sophie due to tuberculosis. Throughout his career Munch created numerous artworks referring to this traumatic event also to portray the sadness and guilt he felt due to his sister passing away and not him even though he suffered from tuberculosis as well.

The six versions of this work were made over a period of more than forty years.

miércoles, 9 de diciembre de 2020

Aterrazamiento de jardines con taludes de tierra



Sobre el autor

Para que sepáis quién soy, y para futuros artículos, os diré que soy Victoriano Castellanos Hoyos (V.C.H.), jubilado y alumno de inglés del C.E.P.A. Pablo Guzmán.

Cuando estuve en activo, y antes de ser funcionario, desarrollé mi carrera actualizando catastro de viñedo, olivar y, sobre todo, de rústica. Fue en este último donde pude ver y comprobar sobre el terreno la importancia de los aterrazamientos en la conservación de los suelos y su fertilidad. También pude ver la diversidad de cultivos y formas de cultivar de muy distintas provincias españolas, conocer a sus gentes y darme cuenta sobre el terreno de lo muy diverso que es nuestro país en muchos aspectos.

Espero que este artículo, y los que vengan, sean de vuestro interés, os entretengan y en algunos casos los llevéis a la práctica si necesitáis hacer lo que en ellos se dice.

Un saludo cordial y hasta pronto (espero).

Victoriano Castellanos Hoyos

ATERRAZAMIENTO DE JARDINES CON TALUDES DE TIERRA.

El aterrazamiento de los suelos de cultivo en general tiene dos objetivos principales, que son: la conservación del suelo, evitando la erosión hídrica por escorrentía superficial del agua de lluvia, y la retención al máximo del agua de riego o de lluvia.

La capa superficial de los suelos de cultivo es la más fértil; en terrenos inclinados, el agua de lluvia que no se infiltra discurre por su superficie arrastrando la capa superior del suelo; como consecuencia de ello, a lo largo del tiempo dicha capa se va reduciendo, y por ende, también la fertilidad del suelo, al ir perdiendo minerales, materia orgánica y nutrientes. Evitando la escorrentía superficial se evita la pérdida de suelo y se aprovecha al máximo el agua; esto se consigue aterrazando los suelos.

Según el razonamiento anterior, los suelos deberían aterrazarse. El aterrazamiento puede hacerse con taludes de hormigón, con bloques de hormigón, con rocas (rocalla) o con tierra; esta última opción es la más barata de establecer pero también la más cara de mantener, pues los taludes (muros de tierra) se erosionan con el tiempo y hay que ir reparándolos, además de tener el inconveniente de que a medida que el talud es más alto su anchura también es mayor, con lo que, en estos jardines, los taludes de tierra solamente serían idóneos para pequeñas alturas.

Los taludes de hormigón, con bloques de hormigón o con rocas (rocalla) serían permanentes y no necesitarían apenas mantenimiento.

En las figuras se muestra, en un corte transversal, cómo quedarían los jardines una vez aterrazados con taludes de tierra. Se compara la diferencia entre unos trabajos ejecutados incorrectamente y los mismos trabajos ejecutados correctamente.

Hay que hacer notar que para que los taludes no se erosionen tanto y duren más sin tener que repararlos, es conveniente que en ellos se dejen crecer las “malas hierbas”, pues estas, con sus raíces, ayudan a fijar el terreno, ralentizando la erosión del mismo, y también, con sus hojas, disminuyen la erosión hídrica, impidiendo que las gotas de lluvia caigan directamente sobre el terreno del talud.

El Réquiem de Mozart


Este pasado sábado asistí al Auditorio Nacional para escuchar la última obra de Wolfgang Amadeus Mozart, el Réquiem, K.626. Como siempre, salí de allí con una sensación de haber escuchado una obra maestra, llena de sentimiento, sensibilidad y maestría, a pesar de no haber podido terminarla, porque Mozart murió dejándola incompleta.

En toda la historia de la música no hay ni un solo caso comparable al éxito que obtuvo Mozart en el muy específico género de las misas de difuntos católicas, a pesar de que él mismo había compuesto diecinueve réquiems más. Yo creo que todo es debido a las circunstancia de su muerte y de toda la leyenda que existe alrededor de quién le hizo el encargo. A continuación voy a contarla:

Cuentan que un hombre vestido de negro visitó a Mozart en su casa de Viena y le pidió componer un réquiem (una pieza que normalmente se interpreta en la misa por un difunto). Dicho hombre nunca le dijo el nombre de la persona que se lo encargaba, y le exigió que no investigara las razones del encargo.

Mozart aceptó el trabajo recibiendo un adelanto y se comprometió a entregarlo en 30 días, pero por esa época, julio de 1791, le pidieron componer una ópera para la coronación de Leopoldo II de Austria. Al mismo tiempo trabajaba en la Flauta Mágica (otra ópera) así que aplazó el Réquiem, hasta que el hombre misterioso apareció nuevamente y le preguntó por la pieza.

El compositor, por aquel entonces, ya estaba enfermo, y debido a su carácter hipocondríaco, pensó que era un mensaje del más allá, y convencido de que la pieza estaba dedicada para su propio funeral, comenzó a trabajar en el Réquiem hacia finales del mes de octubre.

Alcanzó a componer las primeras tres secciones, los coros y algunas partes instrumentales, pero por esas fechas ya empezó a sentirse mal. Tenía verdadera obsesión por terminar el Réquiem. En una ocasión, llorando, le dijo a su esposa Constanze que ese Réquiem sería el suyo.

A ciencia cierta no se sabe de qué murió. A finales de noviembre la enfermedad se intensificó, y cayó postrado en cama sufriendo hinchazón, dolores y vómitos.


Mozart murió en Viena el 5 de diciembre de 1791 a la edad de 35 años.

Recibió sepultura en una tumba comunitaria simple, debido a su precaria situación económica.

Al final, según la leyenda, su pálpito se cumplió: una parte de su Réquiem sonó en su funeral, que tuvo lugar en la Catedral de San Esteban de Viena diez días después de su muerte.

En el cementerio de St. Marx de Viena tiene un monumento donde se cree que estuvo la fosa común.

lunes, 7 de diciembre de 2020

"Antinatura YERMA" (Alba Yuste y Pablo Hidalgo)


La acotación con que se cierra el Cuadro Primero del Acto I de Yerma (Federico García Lorca, 1934) dice: YERMA, en actitud pensativa se levanta y acude al sitio donde ha estado VÍCTOR y respira fuertemente, como si aspirara aire de montaña. Este gesto, casi animal, nos muestra cómo Lorca es pura naturaleza, instinto, hormona. Pero a la vez es el deseo sexual –humano– no satisfecho, irrealizable; el sino fatal. Los hijos llegan como el agua. ¡Ay! ¿Quién puede decir que este cuerpo que tienes no es hermoso? Pisas, y al fondo de la calle relincha el caballo. La obra de Lorca es un canto a los símbolos (sobre)naturales más en conexión con el alma humana: el agua, la tierra, la montaña, la leche, la luna, el caballo, la paloma… Hasta el “macho” y la “hembra” se convierten en puros símbolos, en conceptos abstractos que saltan de lo animal a lo humano. Sin darnos cuenta, el inconsciente colectivo percibe toda la realidad que nos rodea como arquetipo o símbolo, como si viviésemos en un mundo de máscaras, semejantes a las que intervienen en el acto tercero de Yerma (romería a la ermita del monte).

En Antinatura YERMA (Teatro La Usina, versión de Alba Yuste y Pablo Hidalgo) lo visual cobra precisamente una dimensión muy especial. Con escasos elementos, entre los cuales destacan sus propios cuerpos masculino y femenino ceñidos por tejidos de color blanco, el actor y la actriz logran representar potentemente esos símbolos lorquianos tan fundamentales en esta obra. La leche envasada al modo actual, transformable en libros para una estantería; los plásticos finísimos que envuelven y atrapan los cuerpos, asociables tanto a la placenta donde nos desarrollamos antes de nacer (envoltorio de la vida) como a algo con lo que nos podríamos ahogar (anhelo inalcanzable, “muerte en vida”). Suena en más de una ocasión La Tarara, canción popular que Lorca renovó y difundió junto con otras canciones de la tradición oral. En Antinatura YERMA esa melodía es producida por sintetizadores, con un aire bastante siniestro, en consonancia con la verdad que subyace en las tragedias lorquianas, como Yerma.

La distopía de Antinatura YERMA pretende sugerir la existencia de un mundo en el que la ingeniería genética es una opción de diseño más, y así lo plantean los propios artífices de esta versión: la ingeniería genética para concebir seres humanos a la carta está hoy fuera de la legalidad, y solo aceptamos el empleo de estas técnicas en humanos por motivos de salud, para evitar la transmisión de enfermedades hereditarias, pero quién sabe si en el futuro esto podría cambiar, y será aceptable, por ejemplo, elegir el color de los ojos del bebé...

Las preguntas que nos puede plantear hoy la tragedia Yerma, más en consonancia incluso con nuestro tiempo que cuando la obra fue estrenada, serían, a mi juicio: ¿hasta dónde llega la libertad individual para optar por un determinado plan de vida cuando ese plan pasa por la procreación, es decir, por concebir un nuevo ser humano? ¿Tener un hijo es un acto de realización personal? ¿A cualquier precio? Hoy las mujeres que desean ser madres sin la participación de un hombre pueden recurrir a los bancos de semen y la técnica de inseminación in vitro. También existe hoy la gestación subrogada (conocida popularmente como “vientre de alquiler”), legal en algunas partes del mundo e ilegal y muy polémica en la mayoría de países. En el texto de Yerma podemos escuchar a una lavandera decir Todo esto son cuestiones de gente que no tiene conformidad con su sino. Poco después otra afirma: Con una aguja de hacer calceta ensartaría yo las lenguas murmuradoras. La polémica está servida. Cada persona tendrá su propia percepción del asunto. En cualquier caso, la vida se abre camino de un modo u otro. La vida, en sus diversas manifestaciones y variantes, es más poderosa que nuestros debates y controversias.

Lorca quiso poner de relieve en su obra la incomprensión y el silencio impuesto, por parte de una sociedad patriarcal y tradicional, al deseo sexual femenino, así como la imposibilidad de las mujeres de realizarse personalmente, de tomar decisiones y gestionar sus propias vidas, siempre subordinadas al varón. El discurso tradicional ha disculpado ciertos comportamientos del hombre por causa de “su naturaleza” (y otras actitudes se le han exigido en razón de ella). Pero la mujer, ¿no participa acaso de esa misma naturaleza? ¿No puede empoderarse al menos en esa parcela específica que le ha otorgado la naturaleza, concebir una nueva vida? Eso reclama a gritos Yerma: Yo sé que los hijos nacen del hombre y de la mujer. ¡Ay, si los pudiera tener yo sola! Al mismo tiempo, la reivindicación del deseo sexual femenino sirvió a Lorca para canalizar toda la angustia existencial de un hombre homosexual que, por su condición, se sentía mucho más silenciado aún, mucho más afuera de los límites sociales, en un particular “destierro”. Lorca también se solidarizó con toda clase de grupos humanos marginados, perseguidos o incomprendidos: gitanos, judíos, negros…

La ciencia pone a nuestro alcance soluciones a muy diferentes problemas y circunstancias. Esto es hoy bien visible: esa ansiada vacuna por la que múltiples laboratorios farmacéuticos compiten contra reloj para combatir el SARS-CoV-2. Pero el arte, la literatura, el teatro, nos ayudan a comprender mejor el mundo y a nosotros mismos: abren nuestra mente y, en definitiva, mejoran nuestra vida. La obra de Lorca, siempre apasionante, vuelve renovada en este pandémico año 2020 con Antinatura YERMA (sala La Usina). No dejen de verla si tienen la ocasión. Sentirán muy de cerca a Federico y su duende.

Óscar Sobral

viernes, 4 de diciembre de 2020

Receta para hacer arepas colombianas rellenas al estilo Verónica


Verónica Ortiz

Ingredientes para preparar la masa: Un kilo de harina P.A.N., mantequilla, queso fresco o rallado, sal y agua. 
Relleno: Jamón york y queso, o cualquier otro tipo de embutidos, huevo o carnes.
Cogeremos la cantidad de harina que necesitemos, la cual dependerá de cuántas arepas queramos hacer. La introducimos en un bol y después le echaremos la mantequilla derretida y la sal. Echaremos agua templada y mezclaremos todo hasta conseguir una masa suave, sin grumos, fácil de moldear y en su punto. La masa no tiene que quedar dura; es necesario ir echando el agua poco a poco hasta conseguir una masa homogénea y suave, no líquida.

Una vez conseguida una textura con la que se pueda trabajar, echaremos la cantidad de queso al gusto de cada uno. Mezclaremos de nuevo y cogeremos pequeñas bolas que amasaremos con la mano, y luego las aplastaremos igualmente con la mano.

Por otro lado, pondremos la sartén al fuego con una temperatura media, le echaremos un poco de aceite de oliva para que no se peguen las arepas y, cuando esté listo, iremos colocando nuestras arepas. Estaremos atentos para que no se quemen, girándolas en el momento exacto. Las dejaremos que se hagan despacio, controlando siempre la temperatura, y las taparemos para que queden más suaves. Las dejaremos unos siete minutos por cada lado, luego las secaremos y las dejaremos reposar, y cuando estén templadas las abriremos por la mitad, y solo hasta la mitad. Las rellenaremos con queso y jamón york o lo que queramos. ¡Y a disfrutar de esta rica receta!