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miércoles, 9 de diciembre de 2020

El Réquiem de Mozart


Este pasado sábado asistí al Auditorio Nacional para escuchar la última obra de Wolfgang Amadeus Mozart, el Réquiem, K.626. Como siempre, salí de allí con una sensación de haber escuchado una obra maestra, llena de sentimiento, sensibilidad y maestría, a pesar de no haber podido terminarla, porque Mozart murió dejándola incompleta.

En toda la historia de la música no hay ni un solo caso comparable al éxito que obtuvo Mozart en el muy específico género de las misas de difuntos católicas, a pesar de que él mismo había compuesto diecinueve réquiems más. Yo creo que todo es debido a las circunstancia de su muerte y de toda la leyenda que existe alrededor de quién le hizo el encargo. A continuación voy a contarla:

Cuentan que un hombre vestido de negro visitó a Mozart en su casa de Viena y le pidió componer un réquiem (una pieza que normalmente se interpreta en la misa por un difunto). Dicho hombre nunca le dijo el nombre de la persona que se lo encargaba, y le exigió que no investigara las razones del encargo.

Mozart aceptó el trabajo recibiendo un adelanto y se comprometió a entregarlo en 30 días, pero por esa época, julio de 1791, le pidieron componer una ópera para la coronación de Leopoldo II de Austria. Al mismo tiempo trabajaba en la Flauta Mágica (otra ópera) así que aplazó el Réquiem, hasta que el hombre misterioso apareció nuevamente y le preguntó por la pieza.

El compositor, por aquel entonces, ya estaba enfermo, y debido a su carácter hipocondríaco, pensó que era un mensaje del más allá, y convencido de que la pieza estaba dedicada para su propio funeral, comenzó a trabajar en el Réquiem hacia finales del mes de octubre.

Alcanzó a componer las primeras tres secciones, los coros y algunas partes instrumentales, pero por esas fechas ya empezó a sentirse mal. Tenía verdadera obsesión por terminar el Réquiem. En una ocasión, llorando, le dijo a su esposa Constanze que ese Réquiem sería el suyo.

A ciencia cierta no se sabe de qué murió. A finales de noviembre la enfermedad se intensificó, y cayó postrado en cama sufriendo hinchazón, dolores y vómitos.


Mozart murió en Viena el 5 de diciembre de 1791 a la edad de 35 años.

Recibió sepultura en una tumba comunitaria simple, debido a su precaria situación económica.

Al final, según la leyenda, su pálpito se cumplió: una parte de su Réquiem sonó en su funeral, que tuvo lugar en la Catedral de San Esteban de Viena diez días después de su muerte.

En el cementerio de St. Marx de Viena tiene un monumento donde se cree que estuvo la fosa común.

martes, 15 de octubre de 2019

James Rhodes

El pasado día 13 de Septiembre asistí al concierto de piano que dio James Rhodes en el Auditorio Nacional de Madrid, lleno absoluto hasta la bandera, nada menos que 2340 localidades que tiene de aforo, que no es broma, además casi el 85% eran gente joven, tanto es así que cuando cogí el ascensor para subir al segundo anfiteatro donde yo tenía mi localidad. Me encontré que iba sola. Ahí me di cuenta de que eran casi todos jóvenes.

Este pianista de nacionalidad inglesa de 44 años de edad, esta afincado en España hace unos pocos de años, es un admirador de Bach, Bettowen, Chopen etc... ademas no es un músico a la antigua usanza, en cada pieza que toca te explica un poco de lo que va, con ello consigue que lo entiendas mejor. Luego está su vestimenta, él sale al escenario con zapatillas deportivas, pantalón vaquero y camiseta básica, y este conjunto de peculiaridades hace que le sientas más cercano.

Algunos críticos de música no le ponen muy bien, dicen que es muy plano en sus interpretaciones y un oportunista, a mí me gustó su concierto (será que no soy tan purista), el público estuvo totalmente entregado y lo llenó de aplausos.

Ahora voy a explicar porque le llaman oportunista:

Además de pianista ha escrito varios libros, donde comparte el lado más oscuro de su vida, al relatar las violaciones que sufrió de niño cuando tenía seis años por su profesor de gimnasia, que se alargaron por espacio se cinco años, estas violaciones fueron tan brutales que le produjeron lesiones en la columna vertebral, por lo que más tarde tuvo que pasar por el quirófano, estos sucesos le desestabilizaron tanto en su adolescencia que él mismo confiesa sus adicciones y sus instintos suicidas, que también le hicieron pasar por un psiquiátrico, cuenta que a partir de los 28 años pudo conectarse con la música "Y ese fué mi salvavidas" (resalta el poder sanador de la música).

En la actualidad además de sus conciertos, coopera con Save the Children, es un activista muy comprometido en la denuncia sobre los abusos a menores y también defiende las enfermedades mentales y a los suicidas.

Bien esto es lo que quería contaros sobre James Rhodes, si podéis ir a verle en alguna ocasión creo que merece la pena.

Conchi Castellanos

viernes, 17 de mayo de 2019

Iniciándose en la música. Enrique Granados



Hoy vamos a detenernos en el gran compositor y pianista Enrique Granado. Su extensa obra merece la pena que le dediquemos un pequeño articulo.

Nació el 27 de Julio 1867 en Lérida. Falleció el 24 de Marzo de 1916 en el Canal de la Mancha. Parecerá raro el sitio del fallecimiento ¿verdad? Después lo explico.

Entre sus obras, que son muchas, se encuentran las Doce Danzas Españolas, Goyescas etc. etc., precisamente esta última está considerada como la obra maestra del compositor.

Enrique Granados era un admirador de Francisco de Goya. Poseia varias obras del pintor, porque el músico también tenía buena mano para el dibujo y la pintura, de ahí su conocida obra “Goyescas” cuando se estrenó en Paris en 1914 tan grande fue su éxito que le concedieron la medalla de la Legión de Honor de la Republica Francesa.

A raíz del éxito obtenido en París el editor Schirner le ofrece representar la obra Goyescas en el Metropolitan de Nueva York, Granados acepta y se traslada a América con su esposa.

Constituyo un éxito rotundo, tanto es así que fueron invitados, él y su esposa, por el presidente de los Estados Unidos Wilson, a tocar en la Casa Blanca.

Esta circunstancia fue la causa de que el compositor perdiera el trasantlantico que había de llevarle de vuelta a España. Tenían prisa por volver, pues llevaban mucho tiempo fuera de casa sin ver a sus seis hijos. Fue el motivo de no esperar la salida de otro buque español y embarcaron para Inglaterra. allí en Folkeston tomaron el “Sussex”, el cual, poco después de zarpar, fue torpedeado y hundido por un submarino alemán. Hay que recordar que se combatía la I Guerra Mundial y en Europa se vivían tiempos muy convulsos.

Granados y su esposa junto con 80 personas más murieron ahogados. Dicen que Enrique fue rescatado por una lancha de salvamento, pero que al ver a su esposa en el agua tratando de salir a flote luchando con las olas, no se lo pensó, se tiro a por ella, y ese fue el final de los dos. Murieron ahogados en el Canal de la Mancha. Se da la circunstancia de que no sabían nadar.

Irónicamente el hijo de Granados llamado también Enrique, se convertiría en 1923 en campeón de España de natación en 100 metros libres y el primero en nadar en estilo crawl en el país. Pero la estirpe de los Granados no terminó ahí, sus nietos e hijos fueron también campeones de natación de fondo y medio fondo.

Paradojas de la vida, Enrique Granados tenía verdadero pavor al agua, y ahí acabó su vida en el Atlantico, y sin embargo sus descendientes todos nadadores. ¿ Que os parece la vida? Curiosa ¿verdad?

Conchi Castellanos

martes, 7 de mayo de 2019

El maestro Rodrigo

Iniciándose en la música


Me han invitado a participar en la revista del CEPA y he pensado iniciar esta pequeña colaboración incluyendo la vida de alguno de los compositores más celebres, indagando en sus biografías, sus obras y sus leyendas, que también las tienen.

Voy a empezar por un músico español Joaquín Rodrigo (El maestro Rodrigo). Que yo sepa, a ningún otro compositor en España se le adjetiva de esa forma, “Maestro”, pero qué bonito ¿verdad?

Joaquín Rodrigo nació en Sagunto el 22 de Noviembre de 1901, fecha premonitoria en la que se celebra la festividad de Santa Cecilia, patrona de la música. A los tres años quedó ciego a consecuencia de la difteria. Esa circunstancia fue la causa fundamental de que estudiara música.

A los 8 años comienza a estudiar solfeo, violín y piano en el Conservatorio de Valencia.

Se encontraba en 1928 en París cursando estudios, cuando conoció a una joven colega pianista profesora de origen turco llamada Victoria Kamhi. Contrajeron matrimonio cinco años después, en 1933.

Conviene saber que esta pareja enamorada, Vicky, como él la llamaba, le acompañaba en todo momento, siendo su lazarillo y su más estrecha colaboradora musical.

El propio maestro explicaba: “He sido optimista no he vivido nunca en la oscuridad porque Vicky estuvo siempre a mi lado y ella fue mi transcriptora de luces y paisajes”.


El Concierto de Aranjuez está considerado como el más difundido en su genero dentro y fuera de España, inspirado por el amor hacia su esposa y los permanentes recuerdos de su luna de miel paseando por los bellísimos jardines de Aranjuez, aunque también tiene su punto trágico. En el adagio del segundo movimiento Joaquín cuestiona a Dios por el aborto espontaneo que ha tenido su mujer perdiendo a su primer hijo y que casi le cuesta la vida a ella. El adagio representa un corazón latiendo, el movimiento tiene pena, rabia y desesperanza. Al final el autor oye a Dios y por fin se produce la aceptación del hecho y la paz del autor.

El Rey D. Juan Carlos le distinguió en 1991 con el Marquesado de los Jardines de Aranjuez.

Yo particularmente os invito a que escuchéis el Concierto de Aranjuez pues el adagio es una preciosidad lleno de sentimiento, poesía y amor.

Conchi Castellanos

lunes, 13 de noviembre de 2017

El Jazz



Durante el mes de noviembre, como todos los años, se está celebrando en Madrid el Festival Internacional de Jazz. Por este motivo, hay todos los días grandes conciertos en el Centro Cultural de la Villa y en el Centro Conde Duque, así como proyecciones de películas y conferencias relacionadas con el tema. También, en los centros culturales de nuestro distrito podemos disfrutar del jazz todos los viernes.

Hasta hace pocos años no había puesto mucho interés por este tipo de música, pero ahora soy una humilde aficionada, que sin ser una gran entendida en la materia la escucho con gran placer. Pero, "¿te gusta eso?", me dicen algunas personas de mi generación; pues sí, me gusta y siempre que tengo ocasión me escapo a algún concierto.

El jazz tiene sus orígenes en Nueva Orleans a finales del siglo XIX. Al igual que el blues, proviene de los clases sociales más bajas de Norteamérica, entre los esclavos afroamericanos que empezaron a hacer música durante su trabajo en los campos de algodón partiendo de los sonidos que conocían de su África natal. Estas melodías fueron el origen de las primeras canciones de blues (como desahogo de su dura vida) que, con el paso de los años, fue evolucionando hacia música mas espiritual (Gospel) o hacia un género nuevo llamado jazz. Tuvo su época dorada en los clubs de Nueva York y Chicago en los años 20 y 30 con intérpretes como Louis Armstrong. A mediados del siglo XX llegó a España y se hizo muy popular en círculos intelectuales. Experimentó una decadencia en los años 60, pero llegó a resurgir con gran fuerza llevándolo a otros géneros de la música como el flamenco o el pop, aunque algunas personas opinan que este tipo de experiencias no se pueden encuadrar dentro del jazz auténtico. A mí me entusiasma escuchar el piano de Bebo Valdés acompañando la voz de Diego El Cigala y, aunque no me gusta mucho el flamenco, aquí hacen un "maridaje" casi perfecto.



La música es una buena amiga para cualquier momento y pocas veces defrauda.

Pilar Santoyo Lora
Noviembre 2017