jueves, 24 de noviembre de 2016

Desde mi atalaya

Hermosa mañana primaveral. Sentado a la sombra de unos prunos que inician el paso de la floración al nacimiento de la hoja. Bellos sonidos de pájaros que revolotean junto a una fuente cercana, y en lontananza unos jóvenes que juegan con un balón. Mira por donde al viejo setentón que desde la lejanía los contempla le da por pensar:

Estamos en la actualidad con una gran crisis, y los de vuestra edad o parecida quizás la acuséis más si cabe, pero cuidado porque la mayoría de la gente solo piensa en la económica y no se da cuenta de la crisis de valores que venimos padeciendo desde mucho antes de que conociéramos a la "prima" de ese tal "riesgo". Hoy el concepto que se tiene de honradez, humildad, caridad, honor, patriotismo etc., es el de algo ya pasado de moda o algo peor como puede ser que el honrado es tonto, el humilde idiota, y si queda algún patriota será "facha".

No soy dado a dar consejos, pero si pudiera os diría tres cosas que creo importantes. Cultivad valores.  Estudiad. Divertíos sanamente —y eso descarta el exceso de alcohol y otras sustancias—. ¡Como me gustaría hablar con vosotros acerca de los motivos más frecuentes que alegáis para no estudiar! En cualquier caso si me gustaría que pensarais en algo que yo asumí desde hace muchos años, y es que: no todo el mundo puede estudiar cualquier cosa, pero si todo el mundo puede estudiar algo.

Como jubilado obediente todavía tengo que hacer dos recados esta mañana y por tanto tengo que marcharme. ¡Ah, y comprar el pan!. Adiós chavales.

David

No hay comentarios:

Publicar un comentario