jueves, 16 de febrero de 2017

El arroz en el punto de mira




Cocinar el arroz con el método tradicional podría dañar tu salud.

Los niveles de arsénico en el arroz podrían ser preocupantes.

El arroz tiene entre 10 y 20 veces más de arsénico que otros cereales.
El Dr.Andy Meharg, profesor de ciencias biológicas de la Universidad de Queens en Belfast, realizó un estudio para comprobar cuál era la mejor forma de cocinar el arroz y así reducir los niveles de este tóxico.

Para ello probó tres formas de cocinar el arroz y así poder averiguar si se alteraban los niveles de arsénico.

Primero recurrió al método tradicional: dos partes de agua por una de arroz, la medida clásica que casi todos solemos emplear cuando nos ponemos manos a la obra. Lo que el biólogo encontró es que este sistema deja en el arroz altos niveles de arsénico.

En cambio, al cocinarlo con el segundo método utilizando cinco partes de agua y una de arroz, los niveles de arsénico se redujeron a la mitad.

Pero con el tercer método, remojando el arroz durante la noche previa a cocinarlo, los niveles de arsénico se redujeron hasta un 80 por ciento.

Por lo que, según sugiere este estudio, el método más seguro de cocinar el arroz es ponerlo a remojo durante la noche, luego lavarlo y enjuagarlo hasta que el agua esté limpia, antes de hervirlo en una cacerola, con una proporción de cinco partes de agua y una parte de arroz.

Como ya habéis visto al comenzar, el arroz contiene entre 10 y 20 veces más de arsénico que otros cereales. Esto se debe a que las plantas de arroz absorben fácilmente el arsénico que contiene el agua, agua que por supuesto está contaminada. Como el cultivo del arroz requiere grandes cantidades de agua, hasta encharcar totalmente la planta, el cereal absorbe muy fácilmente este tóxico.

El arroz es el segundo cereal más cultivado en el mundo, se puede decir que el arroz es el cereal más importante en la alimentación humana.

El arsénico es un elemento químico natural, que además de estar libremente en la naturaleza tiene usos industriales. Es esencial para la vida, aunque tanto el arsénico como sus compuestos son extremadamente tóxicos.
Paloma S.

Va de generaciones

DESDE MI ATALAYA

Fundamentalmente como consecuencia de la última crisis en la que tan popular se nos hizo la “prima” del tal “riesgo”, la mayoría hemos oído hablar de la generación “ni, ni”, o sea ni estudio ni trabajo. El índice de paro juvenil se ha disparado en estos últimos años, y si bien ya era alto antes de la crisis, el “ladrillo” la amortiguaba algo, pues ante la falta de perspectivas podía existir el recurso del yeso, el cemento o la ferralla.

Y como casi siempre intentamos sacarle punta a las cosas, y a veces hasta provechosamente, yo me he preguntado si no habremos cooperado a la formación de la generación “ni, ni” los que tanto hemos hecho por crear la “si, si”. ¿Qué cual es esa? pues aquella formada a partir de la década de los sesenta del pasado siglo, en las que tras las penurias de todo tipo de la pos-guerra, ante el “yo quiero esto o aquello” de cualquier niño, la respuesta era “sí cariño”, “sí amor”. Bueno era y es; por lo que no resulta nada exagerado pensar que una puede ser heredera de la otra.

Y ya metidos en el tema, es muy posible que lleven tiempo formándose las generaciones que yo daría en llamar “todo, nada”. Allá por el año 2000 tuvo un entrenador el F. C. Barcelona, holandés y nombre Louis van Gaal. En algunas ruedas de prensa en la que los periodistas presentes le reprochaban los malos resultados de su equipo, él les respondía: “ustedes todo negativo, nada positivo”. En la actualidad, y sobre todo entre la gente que ya no tenemos acné, es muy corriente ver todo malo o nada bueno. Es cierto que existe la tendencia, a mi modo de ver, de extremar y huir de los términos medios y eso influye y mucho en ese “todo, nada”.

Eso me da pie a pensar, si seriamos capaces algún día de ir haciéndonos a la idea de que mejor “ni todo”, “ni nada”, es decir: ni todo tan malo, ni nada tan bueno o viceversa, día en el que los primeros beneficiados seriamos nosotros empezando por la gastronomía. Iríamos admitiendo que cualquier tiempo pasado no fue ni mejor ni peor. Que no todo lo conservadurista o progresista es malo o bueno por el solo hecho de serlo. Que ser alto o bajo, feo o guapo, no es forzosamente síntoma de virtud o problema. Y así sucesivamente, podríamos seguir viendo cosas que ni son tan buenas como nos dicen, ni tan malas como nos aseguran.

Viajaba en “metro”. La gente en rededor con sus “móviles” ejercitando sus dedos u oyendo música. Yo pensando en generaciones.

Dadile

miércoles, 15 de febrero de 2017

La Tierra el planeta en que vivimos





Cuántas veces hemos visto nuestro impresionante planeta fotografiado desde el espacio exterior. Una inmensa bola blanca y azul que maravillaría a cualquier ser, ya sea de aquí o de más allá de las estrellas.

Visto desde fuera, por sí solo, es grandiosamente bello, y desde dentro y a nuestros pies la belleza, inimitable, la tenemos en cada palmo, y en cada rincón de nuestros continentes.

Bajo mi punto de vista "La belleza de la naturaleza" es una obra que jamas el hombre podrá lograr o imitar con toda su ciencia y esfuerzo.

Viajar al espacio no está al alcance de cualquiera, lo que no quiere decir que los terrestres no podamos disfrutar de los tesoros naturales que la Tierra nos regala desde hace millones de años.

Desde el Big Bang hasta nuestros días, la Tierra no ha parado, sin descanso, de brindarnos todo lo necesario para subsistir.

Respiramos su oxígeno, bebemos de sus aguas limpias, nos resguardamos del aplastante sol bajo las ramas de sus árboles, nos alimentamos de sus frutos, y un sin fin de dones más.

¿Qué hacemos nosotros en agradecimiento….?

Talamos sus selvas y bosques, contaminamos sus mares y ríos, destruimos todo tipo de vida animal y vegetal.

En las antiguas y no tan antiguas civilizaciones, egipcios, griegos, romanos, celtas, vikingos, etc. Adoraban y respetaban a la Madre Tierra, es más, para ellos era una diosa y la consideraban madre y creadora de la vida agradeciéndola todos sus dones.

Hoy en día, y a pesar de tanta tecnología la estamos agotando.

Algunas grandes potencias mundiales ya están enviando sondas al espacio, a millones de Km., en busca de nuevos planetas, semejantes al nuestro y que puedan albergar vida. Parece ciencia ficción, pero por ahora La Tierra es el único planeta de nuestro sistema capaz de albergar vida.

¿Estamos acabando con todos los recursos de la Tierra…?

Los expertos nos aseguran que el progreso y la conservación de la naturaleza son compatibles.

Sí esto es así ¿a qué estamos esperando…..?

Desde aquí, os invito a hacer una reflexión.

De nosotros depende la conservación de la naturaleza. Todo lo que hagamos hoy por preservar el medio ambiente garantizará el futuro de nuestros hijos para que así puedan seguir habitando nuestro planeta.

La Tierra nos regaló la vida ahora su futuro y el nuestro están en nuestras manos.

jueves, 9 de febrero de 2017

Violencia

¡Qué sociedad estamos fomentando que solo engendramos violencia y malos modos, con nuestros vecinos, compañeros y hasta incluso con nuestra familia!

Siempre había oído decir que todo esto venía por la falta de estudios, tan común en nuestro país a mediados del siglo XX, pero hemos avanzado, ahora casi todos tienen o tenemos nuestros estudios primarios o secundarios y hasta muchos se educan en la Universidad de nuestro país, e incluso se sale al extranjero con bastante asiduidad

Pero educación cada vez hay menos, o eso es lo que noto en los ámbitos en que suelo moverme

Los buenos días, el por favor, las gracias son vocablos que parecen están olvidados

Hay más violencia en nuestro alrededor, las noticias están llenas de ellas. Empiezan los niños en los colegios, institutos... Y ya no digo nada cuando se coge un coche, ahí salen los peores instintos del ser humano.

Pero lo que me preocupa es eso que ahora llaman “bulling” y que empieza en los colegios, metiéndose con un niño una niña que suele ser el más débil y lo machacan hasta le extenuación.

¿Pensamos que daño están o estamos haciendo a esa persona que se esta formando?

A mi no me vale que digan que no sabían nada en el colegio o instituto, tanto los profesores como la dirección tienen que esta al tanto que algo esta pasando en el Centro.

Lo estamos viendo esas personas, que suelen ser brillantes, pero todavía inmaduras no pueden con la presión, y muchas terminan suicidándose.

Pero pensemos que, en algunas otras, su mente puede, en un momento dado, revolverse ante sus verdugos y soltar toda esa rabia que se ha acumulado dentro de él o ella . Y ahí entra lo que yo pienso (no soy ninguna erudita en estos casos). ¿No pueden ser estos adolescentes los que en un momento de enajenación o rabia cojan un cuchillo o navaja y entren en el instituto pensando en agredir a quien se cruce en su camino?

Ahí dejo esta reflexión, que me hago se que yo no puedo hacer nada, pero procuro que los que están a mi alrededor no sientan esa mala influencia que se siente en nuestro alrededor.

Laura Oñoro






miércoles, 8 de febrero de 2017

El aburrimiento

Muchas veces hemos escuchado esta frase: “que aburrimiento” y yo me pregunto ¿existe ese concepto? Hay infinidad de instrumentos para vencer el “aburrimiento”. Tenemos todo el tiempo del mundo para hacer cosas que antes por falta de ese tiempo o por desgana no hicimos. Todavía tenemos mucho que aprender… y, cómo no, también algo que aportar.

Cuando me despierto por la mañana pienso en todas las cosas que tengo que hacer antes de que el reloj marque la medianoche. El deporte, la lectura, escuchar música… todo esto nos ayuda a sentirnos bien con nosotros mismos y en la medida que tengamos sentimientos de valía personal, mejorar nuestras relaciones con los demás.

Acabamos de estrenar un nuevo año. No pensemos en lo que podíamos haber hecho, eso ya pasó. Miremos lo que podemos hacer hoy. Como dice la canción de Serrat: “hoy puede ser un gran día, date una oportunidad”.

Mi trabajo es escoger que clase de día voy a tener; tengo responsabilidades que cumplir. Puedo quejarme porque el día este lluvioso, o puedo dar gracias por ese agua tan beneficioso para la naturaleza, para nuestra salud. Quejarme porque tengo que ir a trabajar o estar contento por ese trabajo.

Reflexionemos sobre las ventajas de ser optimista y aplicar ese optimismo a la realidad diaria de cada uno. Tengo una familia, uno amigos, ¿de que me puedo quejar?

Aprovechemos este gran centro, el CEPA PABLO GUZMÁN, aquí encontramos esos amigos con los que pasamos ratos estupendos, tenemos ocupada nuestra mente y así nunca tendremos que decir “¡que aburrimiento!”.

Pilar Santoyo
Enero 2017

El sorteo de la ONCE

Quiero contaros algo que sucedió a mediados de noviembre del año pasado. Era un viernes y, más o menos, a última hora de la jornada laboral. Serían las dos de la tarde. Los trabajadores terminan su jornada a las tres de la tarde, y a una empleada de una empresa de seguros le entregaron un sobre que contenía  cuarenta y siete decimos del sorteo de la ONCE, conocido como el "cuponazo"  de los viernes. La joven Interpretó que alguien se había confundido y se empleó a fondo en ver como lo podía resolver. Pero jugaba con el poco tiempo del que disponía para ello y gracias a la red y a Internet descubrió que los recibos los distribuía Correos a todas las provincias, y que esos correspondían a una de ellas. Se comunicó con la provincia en cuestión y tuvo la suerte (para el empleado) de que la persona que respondió al teléfono era la misma que había cometido el error, que a su vez no salía de su asombro y no pudo dar crédito a sus ojos. El envió tenía que haber llegado a otra dirección. Y como no había margen de tiempo para enviar a nadie a recogerlos, la empleada de la Mutua de Seguros se ofreció a escanearlos y enviárselos por correo electrónico. Así lo hicieron y lo que consiguieron con ello fue que si hubieran resultado premiados los números en cuestión habrían  figurado para la organización como no vendidos, y el empleado se ocuparía , de que el primer día hábil, un recadero iría a recogerlos .

Queda por aclarar los comentarios de los de los compañeros que iban en esta línea:

—Yo me quedaría con ellos

—Tú eres tonta hija

—la oportunidad de tu vida de hacerte rica

—bien que te puede arreglar la vida y no tienes que volver a trabajar.

Quiero llamar la atención sobre la actitud ejemplar, generosa y desinteresada de esta joven que no se planteo en ningún momento quedarse con ellos. Todos sabemos lo que se debe hacer pero en muchas ocasiones la tentación es muy grande y queda patente de que si llega a otras manos ni siquiera se habrían planteado devolverlos. Yo no voy a revelar la fuente pero esto sucedió un viernes de noviembre en Madrid.

Amelia

jueves, 2 de febrero de 2017

El misterio de la Cripta embrujada. Tertulia literaria

El lenguaje | La sociedad de 1978 | La sexualidad.  | La novela picaresca y la hipérbole | El final

El lenguaje. Eduardo Mendoza crea una novela sorprendente, donde un interno de un psiquiátrico, confidente de la policía, y ex-delincuente, nos habla de la aventura que vivió para desentrañar una serie de crímenes policiales en un lenguaje extraordinariamente elaborado, culto, ocurrente y plagado de inventiva verbal. ¿Por qué un lenguaje tan exquisito y sofisticado en un personaje tan bajo? Una de nuestras tertulianas opinó que estaba mal elegido, otra opinó que hay gente inculta que tiene tales dones.

El lenguaje de Mendoza tiene algo de un guiñol. Mendoza hace desfilar delante de nuestros ojos más y más personajes sacados de todas las esferas sociales. Pero todos hablan igual. Todos hablan con una cultura y un amor por la digresión que no consigue, y, sin duda, no quiere ocultar un hecho, que detrás de cada uno de ellos está la mano de un hombre, Mendoza que se lo está pasando como nunca en su vida poniendo más y más incisos para explicar cosas que no vienen a cuento y que el lector implora que no dejen de manar de esa fuente inagotable de imaginación que es la cabeza del escritor. El gran placer del libro es jugar a seguir el guiñol porque sabemos que no son los personajes los que hablan, sino que oímos, inconfundible, la voz del autor.

La sociedad de los 70. El libro está escrito en la España de la transición, y ese bullir de manifestaciones, de políticos y policías corruptos, de burgueses temerosos de los nuevos vientos, están en la novela. Bajo la voz de Mendoza, aparecen personajes que hablan de sus destinos. El dentista habla de la clases sociales. Y el policía de la secreta que conduce el taxi y va a votar a González son dos botones de muestra.

Me dijo que sí, apretó los dientes y salió disparada en pos del Seat. Yo paré un taxi, que ya antes había avizorado, y saltando dentro dije al taxista:
—Siga a esos dos coches. Soy de la secreta.
El taxista me mostró una chapa.
—Yo también —dijo—. ¿Qué rama?
—Estupefacientes —improvisé—. ¿Cómo va lo de los trienios?
—Mal, como de costumbre —dijo el falso taxista—. Veremos a ver ahora con las elecciones. Yo pienso votar a Felipe González, ¿y tú?
—A quien me digan los jefes —atajé para evitar unas confianzas que habrían acabado por ponerme en evidencia.

El dentista:

Pero, claro, usted no entiende lo que le estoy diciendo. Usted pone cara de a mí qué más me da. Usted, por su apariencia, pertenece a esa clase feliz a la que también se le da todo mascado. No tienen ustedes de qué preocuparse: ni mandan a sus hijos a la escuela ni los llevan al médico ni tienen que vestirlos ni darles de comer: los sueltan desnudos a la calle y allá te las compongas. Les da lo mismo tener uno que cuarenta. Visten de harapos, viven hacinados como bestias, no frecuentan espectáculos ni distinguen entre un solomillo y una rata chafada. Las crisis económicas no les afectan. Sin gastos que atender, pueden destinar todos sus ingresos a degradarse y, ¿quién les pide luego cuentas? Si el dinero no les basta, hacen huelga y esperan a que el Estado les saque las castañas del fuego. Se hacen viejos y, como no han sabido ahorrar un duro, se echan en brazos de la seguridad social. Y, mientras tanto, ¿quién permite el desarrollo?, ¿quién paga los impuestos?, ¿quién mantiene la casa en orden? ¿No lo sabe? ¡Nosotros, señor mío, los dentistas!

La sexualidad. La sexualidad del libro es parte de esa alegría exultante que expresa el lenguaje con toda su exuberancia irreprimible. Los tipos del libro se definen a veces en modos exacerbados y profundamente cómicos, tales como el jardinero morigerado o Mercedes Negrer que, a tenor de los tiempos de libertad parece sentirse obligada a contemporizar con las posturas más licenciosa pero al final no le queda más remedio que confesar que es una reprimida y aún no ha abandonado su virginidad.

El jardinero morigerado:

—Nunca hicimos uso del matrimonio, mi esposa y yo. A la antigua usanza. Hoy en día la gente se casa por hacer cochinadas. No, no debería decir eso: no juzguéis y no seréis juzgados. Y bien sabe Dios que a veces nos fue difícil resistir la tentación. imagínese usted: treinta años durmiendo juntos en ese camastro tan estrecho. El Altísimo nos dio fortaleza. Cuando las pasiones estaban a punto de vencernos, yo le pegaba a mi esposa con el cinturón y ella me daba a mí con la plancha en la cabeza.
Mercedes Negrer:

Este vano intento de disimulo me confirmó la disparidad de criterios que a mi ver existe en punto a belleza entre los hombres y las mujeres, creyendo éstas que su atractivo radica en los ojos, los labios, el cabello y otros atributos ubicados al norte del gañote, en tanto que el género masculino, por así llamarlo, salvo que prono a desviaciones electivas, centra su interés en otras partes de la anatomía, con absoluto desdén de las ya mencionadas. Y, así, por más que Mercedes Negrer hubiera hecho lo que ella juzgaba más eficaz para pasar desapercibida, un simple atisbo de su incendiaria delantera me habría bastado para identificarla aunque mediaran entre nosotros leguas de distancia.

La novela picaresca. En la tertulia, María José apuntó la influencia Cervantina con un acierto notable. También es de señalar la deuda confesa de Mendoza con otro de nuestros géneros literarios más peninsulares, el de la novela picaresca. De un modo parecido al Buscón de Quevedo, o al Lazarillo de Tormes, hay en “El misterio de la cripta embrujada” un ejercicio de hiperbolización de la suciedad, la miseria moral y la bajeza que muchos se apresuran a identificar con el realismo pero que yo me resisto a creer como tal. Las miserias y exageraciones de los protagonistas de la novela picaresca de nuestro siglo de oro, tales como el hambre que pasaban son tan exageradas que si uno las lee con atención no puede admitirlas como biológicamente posibles. Y algo parecido ocurre con el detective improvisado que inventa Mendoza. Su hermana llena de despropósitos anatómicos, difícilmente habría sobrevivido la lactancia y la Barcelona de arrabal y barrios bajos es de tal suciedad que un suburbio de la región más desfavorecida de la India habría podido presumir delante de ella. Mi opinión es que Mendoza (y mi opinión es que también los autores de nuestra maravillosa picaresca) no observa, crea, y recrea con los ojos de la imaginación frondosa la hipérbole y el esperpento una degradación que sólo es posible en un libro y/o en los altos territorios de la comedia.

Descripción de Cándida, la hermana del protagonista:
De su cuerpo ni que hablar tiene: siempre se había resentido de un parto, el que la trajo al mundo, precipitado y chapucero, acaecido en la trastienda de la ferretería donde mi madre trataba desesperadamente de abortarla y de resultas del cual le había salido el cuerpo trapezoidal, desmedido en relación con las patas, cortas y arqueadas, lo que le daba un cierto aire de enano crecido, como bien la definió, con insensibilidad de artista, el fotógrafo que se negó a retratarla el día de su primera comunión so pretexto de que desacreditaría su lente.

Enlaces

Qué libro leo
Paloma Gómez Crespo30 años después
Cadena Ser.

Respeto a los animales

Últimamente recibo a través de las redes sociales muchos videos y fotos de animales maltratados. Realmente me horrorizan. Al verlas no puedo dejar de pensar en cómo estas personas, tan insensibles, pueden encontrar placer y diversión haciendo daño y maltratando a un pobre animal indefenso.

Primero de todo, y antes de seguir, quiero deciros que hablo desde un total respeto hacia todas las personas que puedan leer esto. Mi intención es no ofender a nadie.

Hay personas que creen que los animales han sido creados para servir al hombre. Si bien esto es cierto a medias, la cruda realidad es que, gracias a ellos, a los animales, el hombre ha podido realizar todas las faenas más tediosas, imposibles y pesadas que nadie pueda imaginar. Para su desgracia, en ocasiones, a fuerza de golpes, latigazos, e infinidad de bestialidades más. Con esto no quiero decir que todo el mundo se comporte de igual manera, gracias a Dios.

Con ellos hemos labrado las tierras, con ellos hemos transportado las cargas más pesadas, con ellos hemos guardado nuestras casas y nuestros rebaños, con ellos nos alimentamos, incluso a veces nos sirven de espectáculo. Y que decir sobre la ayuda que nos prestan con las personas invidentes y discapacitadas, o el papel que desempeñan en situaciones de máximo riesgo rescatando a gente atrapada en fenómenos naturales como los terremotos, inundaciones, tsunamis, etc.

Otros piensan que, al ser de una naturaleza inferior al hombre, ni sufren, ni piensan, ni padecen. Nada más lejos de la realidad. Quien no ha leído, vivido o visto algún caso de fidelidad animal. Yo creo que todos sabemos cómo hacer feliz a un animal y todos sabemos cuándo están sufriendo.

Por supuesto que existen maltratos mucho peores, como el maltrato a niños, mujeres y ancianos, pero no por ello debemos justificar en lo más mínimo el maltrato animal.

Las leyes de la naturaleza son muy claras y contundentes cuando nos indican que unos sobreviven gracias a otros, pero, ¿por qué el ser humano las distorsiona, las intensifica y las retuerce? Ya que somos tan inteligentes ¿no deberíamos entender el verdadero significado de estas leyes?

A lo largo de la historia de la humanidad siempre han existido y existen, individuos sin corazón que disfrutan haciendo daño a otros seres sin darse cuenta de que todos somos o formamos parte de una gran familia.

Todos somos criaturas de Dios, necesitados de amor, lo último que deseamos es que se nos inflija maltrato, dolor y sufrimiento.

Ellos, los animales, solo nos piden cariño, y a cambio ellos, los animales, se entregan hasta la muerte.

Seámosles fieles como ellos lo son con nosotros.

Paloma S.






El aburrimiento

Muchas veces hemos escuchado esta frase: “que aburrimiento” y yo me pregunto ¿existe esa palabra?. Hay infinidad de instrumentos para vencer el “aburrimiento”. Tenemos todo el tiempo del mundo para hacer cosas que antes por falta de ese tiempo o por desgana no hicimos. Todavía tenemos mucho que aprender… y, cómo no, también algo que aportar.

Cuando me despierto por la mañana pienso en todas las cosas que tengo que hacer antes de que el reloj marque la medianoche. El deporte, la lectura, escuchar música… todo esto nos ayuda a sentirnos bien con nosotros mismos y en la medida que tengamos sentimientos de valía personal, mejorar nuestras relaciones con los demás.

Acabamos de estrenar un nuevo año. No pensemos en lo que podíamos haber hecho, eso ya pasó. Miremos lo que podemos hacer hoy. Como dice la canción de Serrat: “hoy puede ser un gran día, date una oportunidad”.

Tenemos la gran suerte de tener a nuestro alcance el CEPA Pablo Guzmán. Aquí pasamos ratos estupendos, aprendemos, cambiamos impresiones y todos somos amigos, profesores y alumnos.

Sacudámonos nuestra pereza y sobre todo que nunca tengamos que decir “me aburro” por no saber que hacer.

Pilar Santoyo
Enero 2016

lunes, 30 de enero de 2017

Función Multitarea

Cuantas veces nos levantamos y sobre la marcha decimos:

-Que día más bueno, voy a aprovechar para lavar el coche antes de que me líe. ¡Con la de cosas que tengo que hacer!

Pero al ir a buscar las llaves del coche, te fijas en las plantas de la terraza y ves que necesitan agua, te vas corriendo a la cocina a por la regadera y te das cuenta de que la lavadora ya ha terminado. Te pones a sacar la ropa para tenderla y en plena faena suena el móvil. Quien será a estas horas, piensas. Sales corriendo y coges la llamada, es tu madre, total media hora colgada al teléfono, la tía Carolina está pachucha, tendré que llamarla en cuanto pueda. Cuando cuelgas, te paras y piensas, ¿qué estaba haciendo yo? ¡ah! sí, tendiendo la ropa. Vuelves a la tarea, pero en ese momento te acuerdas que tienes que recoger el traje de tu marido que lo necesita para esta noche. Te arreglas sales pitando de casa y recoges el dichoso traje. De vuelta a casa te pasas por el súper porque recuerdas que no tienes huevos y dices, pues ya que entro me llevo esto y lo otro, total vuelves a casa cargada como una burra, empiezas a colocar las cosas y te das cuenta de que ya es casi la hora de comer, vaya horas dices espantada. Lo dejas todo empantanado y te pones a preparar la comida. Tus hijos no tardarán en llegar del cole.

Al final del día nos acordamos de que la primera tarea que nos habíamos propuesto era lavar el coche, no has hecho nada de lo que te habías propuesto, estás agotada y acabas refunfuñando la misma frase:

-Me faltan horas en el día, con 24 no tengo suficiente, antes no me pasaba esto, me daba tiempo a todo.

¿Quién no se ha sentido impotente ante esta situación o algo parecido? ¿Por qué nos pasa esto? Queremos hacerlo todo y lo queremos hacer ya. No es cierto que mujeres y hombres puedan hacer varias cosas a la vez, no somos capaces de multitarear con calidad, aunque estemos convencidos de lo contrario, al final nos sentimos superados por nuestra interminable lista de tareas sin lograr hacer lo primero que queríamos hacer. Está visto que cuanta más prisa te des más te estresas, y encima para dejar las cosas a medias o sin hacer. Siempre el Tiempo el dichoso Tiempo nunca es suficiente.

¿Estamos realmente tan ocupados o simplemente desorganizados? Como sería una vida lenta que nos permitiera disfrutar de nuestras familias, de nuestros hijos, de tomarte un respiro a lo largo del día, dar un paseo con nuestra pareja, simplemente dejar que la brisa del viento nos acaricie la cara, charlar con un amigo, sin más, sin prisas, sin lavadoras, sin Tiempo.

Esto sí que sería todo un placer ¿verdad?

Paloma S.

jueves, 26 de enero de 2017

El sorteo de la ONCE

Quiero contaros algo que sucedió a mediados de noviembre del año 2016 era un viernes y última hora de la jornada serian las dos de la tarde. Los trabajadores terminan su jornada laboral a las tres. Y a una empleada de una Empresa de Seguros le entregan un sobre que contiene cuarenta y siete decimos del sorteo de la Once , para ese día. El famoso cuponazo de los viernes y después de reponerse de la sospresa y sin comprender nada entiende que es una confusión y dado el margen tan pequeño de tiempo que tiene se pone en contacto con la Once, gracias a la red y a Internet. Y se descubre que los recibos los distribuye Correos a todas las provincias y que esos corresponden a Cantabria; consigue ponerse en contacto con la provincia y en la Once le atiende la persona que ha cometido el error que no sale de su asombro y no puede dar crédito a su equivocación………… tenía que haber llegado a otra dirección a si es que intentan resolverlo para que esos números se anulen.

Y como no da margen a que envíen a ningún recadero venga a recogerlos, la empleada de la Mutua de Seguros se ofrece a escanearlos y enviárselos por correo electrónico, así lo hacen y desde Cantabria anulan los números para que no participen en ese sorteo de unas horas después . Y los comentarios de los de los compañeros iban en esa línea.

-Yo me quedaría con ellos

-Tú eres tonta hija

-Es la oportunidad de tu vida de hacerte rica

-Valóralo te puede arreglar la vida y no tienes que volver a trabajar en la vida.

Como diría Chiquito de la Calzada esta historia es verídica. Porque mi hija al contármelo me dijo mama que mal me has educado……. porque hoy ya he hecho la buena acción del día.

Amelia

martes, 24 de enero de 2017

Abusos alimentarios

Cuenta una antigua leyenda que los dioses viendo pasar hambre a su creación decidieron bajar al planeta Tierra. La caza y la recolección ya no bastaban para alimentarlos de tal modo decidieron enseñarles la agricultura.

Primero de todo les enseñaron a labrar la tierra y después les entregaron las semillas. A cada pueblo les correspondió un cereal diferente según el continente donde habitasen.

A los europeos les correspondió el trigo, a los asiáticos el arroz, a los africanos el mijo y por último a los americanos el maíz.

Los humanos no volverían a pasar hambre, pensaron.

O, pero cuan equivocados estaban, pero eso sí no fue por culpa de los dioses.

La culpa es de la especulación, de la inflación, la guerra o alguno de estos juegos tan sucios.

Yo pensaba hablaros sobre estos temas, pero he cambiado de opinión sobre la marcha, no voy a conseguir nada intentando explicar cómo funciona uno de los Lobbies más canallas del planeta.

Voy a intentar o prefiero hablaros sobre algo que sí que está a nuestro alcance y sobre algo sobre lo que si podemos decidir.

Nunca os habéis preguntado ¿por qué un alimento tan básico como es el pan de trigo o de centeno, o una simple cerveza de cebada, tan tradicionales en Europa desde la historia de los tiempos, sean ahora un auténtico veneno para tantos de nosotros? ¿Por qué hemos dejado de digerir bien estos cereales?

Pues bien, buscar en vuestro supermercado un producto procesado sin azúcar añadido. No, ¿verdad? No hay.

Es muy llamativo y a la vez sorprendente que en occidente se padezca una auténtica epidemia de diabetes y cada vez más personas padezcan intolerancia al gluten. ¿Por qué?

¿Qué secretos guarda la industria del azúcar?

Existen estudios y evidencias suficientes para demostrar que las grandes empresas alimentarias y de productos procesados añaden azúcar provocando un alarmante deterioro a nuestra salud.

Un simple pan de harina de trigo, ya sea integral o no, unos tristes ganchitos salados que damos a nuestros peques, hasta el tomate frito en conserva, y tantos y tantos otros, llevan azúcar añadida en su composición. Comprobarlo.

Os animo a consumir productos naturales. Una alimentación sana pasa por un consumo de productos responsables desde su fabricación.

Yo quiero recuperar la soberanía alimentaria, sentirme protegida con leyes restrictivas a las industrias alimentarias y como no, poder beberme una cerveza de vez en cuando.

Paloma S.