domingo, 10 de diciembre de 2017
sábado, 9 de diciembre de 2017
Manual para mujeres de la limpieza. Próxima lectura de la Tertulia Literaria
El martes, 6 de febrero, a las 19h, será nuestra siguiente Tertulia Literaria.
El mundo. Laura Fernández. Lucia Berlin (Juneau, Alaska, 1936-2004, Los Ángeles) fue mujer de la limpieza, enfermera de Urgencias, recepcionista y telefonista en hospitales y, también, profesora. Tuvo una madre horrible, que las odiaba a ella y a su hermana por el mero hecho de ser más jóvenes que ella y tener, claro, toda la vida por delante. También tuvo tres maridos y cuatro hijos, y un montón de problemas con el alcohol.
La Vanguardia. Laura Freixas. La revelación de las letras estadounidenses del año 2015 es una autora fallecida en el año 2004: Lucia Berlin. La recuperación de una antología de sus relatos, bajo el título Manual para mujeres de la limpieza (que llega a nuestras librerías la próxima semana), ha obtenido el elogio unánime de la crítica y varios reconocimientos como libro del año.
Jenesaispop. 5 razones para devorar ‘Manual para mujeres de la limpieza’ aunque no seas muy de cuentos
The Cult. Caty León. La prosa de Lucia Berlin es sinuosa, palpitante, directa y llena de expresiones curiosas. Lanza un misil con sus interrogaciones, paladea algunas palabras que le son queridas, traza un dibujo concreto de situaciones, lugares y personas. Es un lenguaje que va de dentro hacia fuera. Que parte de un lugar indeterminado del interior y se ofrece íntimo y cabal a los lectores.
Enlaces:
Babelia. El país. José María Guelbenzu. Olor a verdad. 'Manual para mujeres de la limpieza' es una antología de relatos basados en la vida itinerante de Lucia Berlin, una alcohólica inteligente y valiente que trabajó de todo para mantener a sus hijos'El mundo. Laura Fernández. Lucia Berlin (Juneau, Alaska, 1936-2004, Los Ángeles) fue mujer de la limpieza, enfermera de Urgencias, recepcionista y telefonista en hospitales y, también, profesora. Tuvo una madre horrible, que las odiaba a ella y a su hermana por el mero hecho de ser más jóvenes que ella y tener, claro, toda la vida por delante. También tuvo tres maridos y cuatro hijos, y un montón de problemas con el alcohol.
La Vanguardia. Laura Freixas. La revelación de las letras estadounidenses del año 2015 es una autora fallecida en el año 2004: Lucia Berlin. La recuperación de una antología de sus relatos, bajo el título Manual para mujeres de la limpieza (que llega a nuestras librerías la próxima semana), ha obtenido el elogio unánime de la crítica y varios reconocimientos como libro del año.
Jenesaispop. 5 razones para devorar ‘Manual para mujeres de la limpieza’ aunque no seas muy de cuentos
The Cult. Caty León. La prosa de Lucia Berlin es sinuosa, palpitante, directa y llena de expresiones curiosas. Lanza un misil con sus interrogaciones, paladea algunas palabras que le son queridas, traza un dibujo concreto de situaciones, lugares y personas. Es un lenguaje que va de dentro hacia fuera. Que parte de un lugar indeterminado del interior y se ofrece íntimo y cabal a los lectores.
El destilador cultural. José Luis Muñoz. Lucia Berlin está entre Antón Chejov y Raymond Carver, es decir, está en las alturas literarias, en el cielo, entre los grandes maestros del género corto. Los 43 relatos (escribió 76 y los empezó a publicar a partir de los 24 años) que conforman este libro exquisito son, exactamente, fragmentos de la vida de la autora. Lucia Berlin, como Paul Auster, como Enrique Vila-Matas, literaturaliza su propia existencia, relativiza las vicisitudes de su azarosa vida (¿se puede escribir desde la felicidad?) mediante una espléndida forma narrativa, siempre en primera persona, porque es ella la que está en cada uno de sus relatos, es ella la que nos está explicando su vida y la de los que la rozan, una vida que seguramente se habría apagado antes de no haber existido la literatura como terapia curativa, y nos habla de sus oficios, múltiples y variados a lo largo de su existencia; de sus adicciones, al alcohol, sobre todo; de sus amores fugaces; de su propia decadencia que la aproxima al fin. Y lo hace con lucidez e inteligencia, con un cierto distanciamiento, sentido del humor, ternura y talento innato como prosista.
miércoles, 6 de diciembre de 2017
El espiritu de la Navidad

¡Como pasa el tiempo!
Parece que fue ayer cuando celebrábamos la Navidad. Un año más llega la hora del sorteo de la lotería, de las compras, los regalos, las cenas, las comidas, los brindis, la misa del gallo, el discurso del Rey y la Noche Vieja. También llega la hora del adoptado Papa Nöel con su tintineante trineo y sus renos y como no, nuestros queridos Reyes Magos con sus camellos cargados de regalos y el roscón a cuestas.
Son las fiestas más tradicionales y familiares de todo el año, en dónde celebramos el nacimiento de Jesús en Nochebuena, despedimos al Año Viejo avisándonos con sus doce campanadas, damos la bienvenida al Año Nuevo que comienza, haciendo promesas que luego olvidaremos y por último los Reyes Magos, a los que esperamos rezando para que no nos dejen carbón. Son muchas fiestas consecutivas, muchos días para celebraciones en familia.
Cuando era niña, al llegar diciembre, recuerdo como buscaba con emoción el musgo y la escoria de las estufas para empezar a hacer mi belén con su niño Jesús en el pesebre, la Virgen María y San José. Mis padres, cada año, nos llevaban a la Plaza Mayor a comprar alguna figurita más para añadir al belén, una lavandera o quizá un pastorcito con su ovejita a cuestas, y como no, lo más imprescindible, la mula y el buey. Aquel ambiente tan navideño mezclado con el olor a castañas asadas, que siempre venían tan bien para calentarse las manos, despertaban mi espíritu Navideño dormido.
Recuerdo a mi madre en la cocina preparando la cena de Nochebuena con montañas de fuentes, bandejas y cazuelas. La miraba fascinada mientras planchaba el mantel de hilo y daba brillo a la vajilla y a la cristalería buena. Toda la familia nos reuníamos alrededor de la mesa adornada con ramitas de acebo sobre las servilletas, mientras los más pequeños con panderetas y zambombas cantábamos villancicos sin descanso delante de nuestro precioso belén.
Reconozco que la Navidad me produce un sentimiento entrecruzado entre nostalgia y tristeza. Algunos ya no están entre nosotros y los que quedamos, que ya vamos teniendo nuestros años, hemos convertido estas fiestas en algo rutinario y monótono.
Toda esta alegría y emoción que sentía de niña la he ido perdiendo con el paso de los años. Quizá el hecho de que no tengamos niños pequeños en la casa y el gasto que conlleva celebrar la Navidad, que para algunos supone un exceso imposible de asumir, hayan influido bastante en que ya no sintamos la misma alegría de entonces.
A pesar del elevado coste de la energía, las ciudades de España se iluminan con millones de luces multicolores. Los villancicos y adornos navideños invaden, sin compasión, escaparates, tiendas y hogares. No importa el frío ni las aglomeraciones, la gente se abriga con gorros y bufandas y se dirige hacía el centro de la ciudad para comprar, los más tradicionales, sus figuritas para el viejo belén y sus adornos navideños. Otros, en cambio, prefieren comprar el importado abeto, cortado sin piedad, para después decorar el salón de sus casas.
Dejando a un lado a la gente más previsora, este es el mes en el que gran cantidad de personas acude a las tiendas abarrotadas de gente, hacen largas colas y sudan la gota gorda para comprar regalos de todo tipo para todos. No importa el derroche, un año más ha llegado la Navidad y hay que rascarse el bolsillo. Las madres de afanan en el mercado comprando el pavo, el cordero, el besugo y los langostinos que servirán para la cena de Nochebuena, a pesar de los descabellados precios, como si no hubiese durante todo el año más ocasiones para comprar lo mismo sin pagar precios tan exagerados.
Llegan fechas muy de comer y muy de beber, la ocasión es buena para los excesos, aunque sepamos que de las buenas cenas están las sepulturas llenas, y comemos y bebemos más que los famosos peces de nuestro simbólico villancico.
Todo está carísimo, pero no importa, hay que comprarlo. Y que más da que venga Santa Claus y Los Reyes, total es una vez al año, he oído decir a algunos, sin pararse a pensar ni de ponerse en la piel de todas aquellas personas que no tienen ni para encender la calefacción.
Hemos convertido estas fiestas en algo comercial, en puro consumismo. Las cadenas de televisión nos bombardean continuamente con anuncios de juguetes, de turrones y de yo que sé cuantas cosas más, en su afán de hacernos comprar y comprar.
Siempre he pensado que estas fechas, con tan claro significado religioso, deberían ser para todos, que todos pudiésemos pasar por el mercado para comprar la cena sin tener que pasar por delante de los puestos de largo, que todas las familias pudiesen sentarse a la mesa para celebrar la cena de Nochebuena.
Muy poco queda ya de la genuina Navidad, la Navidad de mi infancia, la que yo viví en otro tiempo con tanta ilusión, la de la visita obligada a entregar la carta a los Reyes, la de cantar villancicos con la familia, la de ir a visitar belenes y a los vecinos para felicitarles Las Pascuas.
La sociedad de consumo ha robado el protagonismo a lo que de verdad significa el Espíritu de la Navidad, y eso es algo que no se puede comprar.
En fin, a pesar de todo yo sigo sintiendo algo inexplicable en estas fechas y desde aquí quiero desear a todo el mundo, hombres y mujeres de buena voluntad, una muy Feliz Navidad, y, por si acaso, no os pediré el aguinaldo.
P. Sardinero
martes, 5 de diciembre de 2017
La «mauvaise foi» de Sartre en "Los restos del día"
Stevens es un mayordomo inglés que narra sus vivencias durante el periodo de entreguerras en una mansión inglesa.
Acabada la Segunda Guerra Mundial, Stevens decide hacer un viaje en coche por la campiña británica y visitar a la anterior ama de llaves, Miss Kenton, con la ilusión de recuperarla para el servicio de la mansión.
Durante esos seis días Stevens rememora las escenas más importantes de su vida y de la vida de su señor, Mr Darlington.
Ignorante de ello, Stevens revela detalles de la posición política del lord que no convienen a la imagen de su señor, y detalles sobre su vida privada que no le convienen a él. El narrador de la novela, Stevens, sabe de lo que cuenta menos cosas de las que sabe el lector. Su señor coqueteó con las altas esferas de la alemania de Hitler en busca de un pacto, pero también se dejó influir por lo menos recomendable del nazismo, como, por ejemplo la discriminación de los judíos. Stevens mantuvo una estrecha relación con el ama de llaves que incluía reuniones periódicas. Miss Kenton tuvo la sensatez de hacerle ver que su padre no podía asumir tantas responsabilidades como le daban debido a la edad. Se puso del lado de las dos criadas judías arriesgando su posición, y se interesó por Stevens hasta que no pudo ir más lejos.
La dignidad. El ideal de Stevens es la dignidad, representada en una historia de un mayordomo que, instalado en la India, descubre que hay un tigre en la cocina mientras su señor toma el té con una visita. El mayordomo acaba con el animal discretamente, y luego se acerca al señor y le indica que puede cenar con normalidad.
Ese ideal de dignidad contrasta con el de un vecino que conoce en su camino, Henry Smith, para el cual, la dignidad consiste en la libertad que ha sido conquistada en la en la guerra contra el fascismo.
Stevens no comparte ese punto de vista porque él antepone la lealtad a su amo a todo lo demás.
El ideal de dignidad y lealtad sirven a Stevens para esconderse de otras dedicaciones habituales en cualquier otro ser humano como, por ejemplo, amar a sus familiares, crear una familia, o, simplemente, tomar una postura personal frente a las opciones de la vida.
Stevens ha vivido una vida de impostura hasta que esa vida se acerca a últimos capítulos, y al día le queda poco de luz, como descubre en el capítulo final, caminando por la escollera.
La autenticidad. Jean Paul Sartre definió lo que él llama la «mauvaise foi», aquella respuesta que uno da cuando no expresa lo que realmente es como ser humano. Sartre pone de ejemplo a un militar que tiene que sacrificar a unos niños, y lo hace porque él es militar. Sartre dice que uno es, siempre un ser humano, no caben excusas. También le sirve de ejemplo un camarero que se comporta como un camarero, en vez de ser el mismo. Ishiguro elige a un mayordomo. Uno se reduce a sí mismo a títere cuando no quiere hacerse responsable de lo que tiene de humano. Todo eso es “mala fe”.
En los años sesenta, Hannah Arendt fue enviada a Israel por la revista Time para cubrir el juicio de un oficial nazi. En su estudio “Eichman en Jerusalem”, Arendt cuenta que Eickman era un hombre común, un vecino cualquiera que decía frases comunes y vulgares, que cumplía sus obligaciones en el ejército distribuyendo a los judíos en campos de concentración. Arendt revela que los peores crímenes no se cometen desde una decisión, los peores crímenes son a veces realizados desde la banalidad, mirar a otro lado, por ejemplo.
Por último, es conveniente nombrar a Martin Heidegger, que fue profesor de los dos filósofos anteriores en Heidelberg, y amante de la segunda durante un periodo de su juventud.
Heideger afirma que nuetras vidas son a menudo inauténticas. Evitamos vivirlas con responsabilidad y nos escondemos en pronombres como “uno” («man» en alemán) cuando decimos “uno no puede hacer nada por ayudar a esa gente”, o “uno hace trampa si le dejan” en vez de decir “yo”. Sin embargo, los hechos fundamentales de la existencia, y sobre todo, la muerte, no admiten pronombres para esconderse. Cuando uno se enfrenta a ella, sólo lo puede hacer desde el sí mismo, desde el “yo”. Stevens ha pasado toda su vida eludiendo su humanidad y su responsabilidad de tomar las riendas de su vida, de decir a Miss Kenton lo que siente. Hasta que se hace consciente de que ya le queda muy poco al día y de que todas las decisiones importantes las dejó en manos de su señor.
La heroína. Los tres filósofos nombrados comparten con el patrón de Stevens, Lord Darlington, su relación cercana con el nazismo. Sartre luchó contra él en la Francia ocupada; Hannah Arendt era judía; Martin Heidegger nunca llegó a condenarlo.
Cuando Lord Darlington, arrastrado por sus amistades nazis decide hacer limpieza entre la servidumbre, Stevens no pone ningún obstáculo, porque su brújula moral es la lealtad, o bien, podemos decir que no existe. La única oposición viene de Miss Kenton que lucha con todas sus fuerzas por lo que cree y que llena la mansión y las horas de Mr Stevens de una felicidad que no es capaz de admitir. Ella, y sólo ella, es la gran heroína de esta historia narrada por un hombre que ha elegido vivir una vida entera encerrado en el vacío de la inautenticidad.
Acabada la Segunda Guerra Mundial, Stevens decide hacer un viaje en coche por la campiña británica y visitar a la anterior ama de llaves, Miss Kenton, con la ilusión de recuperarla para el servicio de la mansión.
Durante esos seis días Stevens rememora las escenas más importantes de su vida y de la vida de su señor, Mr Darlington.
Ignorante de ello, Stevens revela detalles de la posición política del lord que no convienen a la imagen de su señor, y detalles sobre su vida privada que no le convienen a él. El narrador de la novela, Stevens, sabe de lo que cuenta menos cosas de las que sabe el lector. Su señor coqueteó con las altas esferas de la alemania de Hitler en busca de un pacto, pero también se dejó influir por lo menos recomendable del nazismo, como, por ejemplo la discriminación de los judíos. Stevens mantuvo una estrecha relación con el ama de llaves que incluía reuniones periódicas. Miss Kenton tuvo la sensatez de hacerle ver que su padre no podía asumir tantas responsabilidades como le daban debido a la edad. Se puso del lado de las dos criadas judías arriesgando su posición, y se interesó por Stevens hasta que no pudo ir más lejos.
La dignidad. El ideal de Stevens es la dignidad, representada en una historia de un mayordomo que, instalado en la India, descubre que hay un tigre en la cocina mientras su señor toma el té con una visita. El mayordomo acaba con el animal discretamente, y luego se acerca al señor y le indica que puede cenar con normalidad.
Ese ideal de dignidad contrasta con el de un vecino que conoce en su camino, Henry Smith, para el cual, la dignidad consiste en la libertad que ha sido conquistada en la en la guerra contra el fascismo.
Stevens no comparte ese punto de vista porque él antepone la lealtad a su amo a todo lo demás.
El ideal de dignidad y lealtad sirven a Stevens para esconderse de otras dedicaciones habituales en cualquier otro ser humano como, por ejemplo, amar a sus familiares, crear una familia, o, simplemente, tomar una postura personal frente a las opciones de la vida.
Stevens ha vivido una vida de impostura hasta que esa vida se acerca a últimos capítulos, y al día le queda poco de luz, como descubre en el capítulo final, caminando por la escollera.
La autenticidad. Jean Paul Sartre definió lo que él llama la «mauvaise foi», aquella respuesta que uno da cuando no expresa lo que realmente es como ser humano. Sartre pone de ejemplo a un militar que tiene que sacrificar a unos niños, y lo hace porque él es militar. Sartre dice que uno es, siempre un ser humano, no caben excusas. También le sirve de ejemplo un camarero que se comporta como un camarero, en vez de ser el mismo. Ishiguro elige a un mayordomo. Uno se reduce a sí mismo a títere cuando no quiere hacerse responsable de lo que tiene de humano. Todo eso es “mala fe”.
En los años sesenta, Hannah Arendt fue enviada a Israel por la revista Time para cubrir el juicio de un oficial nazi. En su estudio “Eichman en Jerusalem”, Arendt cuenta que Eickman era un hombre común, un vecino cualquiera que decía frases comunes y vulgares, que cumplía sus obligaciones en el ejército distribuyendo a los judíos en campos de concentración. Arendt revela que los peores crímenes no se cometen desde una decisión, los peores crímenes son a veces realizados desde la banalidad, mirar a otro lado, por ejemplo.
Por último, es conveniente nombrar a Martin Heidegger, que fue profesor de los dos filósofos anteriores en Heidelberg, y amante de la segunda durante un periodo de su juventud.
Heideger afirma que nuetras vidas son a menudo inauténticas. Evitamos vivirlas con responsabilidad y nos escondemos en pronombres como “uno” («man» en alemán) cuando decimos “uno no puede hacer nada por ayudar a esa gente”, o “uno hace trampa si le dejan” en vez de decir “yo”. Sin embargo, los hechos fundamentales de la existencia, y sobre todo, la muerte, no admiten pronombres para esconderse. Cuando uno se enfrenta a ella, sólo lo puede hacer desde el sí mismo, desde el “yo”. Stevens ha pasado toda su vida eludiendo su humanidad y su responsabilidad de tomar las riendas de su vida, de decir a Miss Kenton lo que siente. Hasta que se hace consciente de que ya le queda muy poco al día y de que todas las decisiones importantes las dejó en manos de su señor.
La heroína. Los tres filósofos nombrados comparten con el patrón de Stevens, Lord Darlington, su relación cercana con el nazismo. Sartre luchó contra él en la Francia ocupada; Hannah Arendt era judía; Martin Heidegger nunca llegó a condenarlo.
Cuando Lord Darlington, arrastrado por sus amistades nazis decide hacer limpieza entre la servidumbre, Stevens no pone ningún obstáculo, porque su brújula moral es la lealtad, o bien, podemos decir que no existe. La única oposición viene de Miss Kenton que lucha con todas sus fuerzas por lo que cree y que llena la mansión y las horas de Mr Stevens de una felicidad que no es capaz de admitir. Ella, y sólo ella, es la gran heroína de esta historia narrada por un hombre que ha elegido vivir una vida entera encerrado en el vacío de la inautenticidad.
José Contreras
En torno a Rosa
Leyendo el artículo sobre Rosa que público Rafael Lomas, y que agradezco pues demuestra tener una sensibilidad que le honra, pues estos gestos nos hablan de que es fácil acostumbrarse a oír noticias y casos, como lo más normal y verlo como algo lejano que no me influye ni toca de cerca, sin pasársenos por la cabeza lo que hay detrás, cosa que Rafa lo ha seguido y nos informa, con ello denota que le importo Rosa.
Luego pensando según volvía a casa, dando vueltas, pues me toco el alma (lo siento Eusebio, pero yo sí noto de continuo el alma, algún día puedo hablar de ello, pues tengo que confesar, que en cierta parte de mi vida creí perderla tirarla por la borda, y tomar otros derroteros, el que mas y el que menos tiene que afrontar su historia). Tomar decisiones, serias no es fácil, en mi caso era cambiar el todo por nada, o el nada por el todo, pero me encontré con algo, alguien, en algún lugar que si la tenia, y me hizo descubrir porque y para que podía servir mi vida, y que el secreto estaba en descubrirlos, que siempre han estado allí, a mi lado.
Vivimos en un mundo de materialismo, racionalismo, en el que sólo existe lo que se ve, se toca, y hay muchísimas cosas no materiales que pueden colma el ansia del alma y frenar o calmar las del cuerpo.
En mi medio siglo de existencia, he conocido a muchas Rosas, con nombres muy diversos, de hombre, mujer, adolescente, niños. Rosas de la soledad más absoluta al pesar de que su vida social fue muy rica.

Lo que intento siempre que veo a personas que piden, o necesitadas, qué están en la calle y que se ven que son indigentes (y lo pueden ser con muchísima dignidad) me pongo en su lugar y aunque no pueda ayudarles, siempre, puedo regalarles una sonrisa, un gesto amable, para que ellos perciban “ un me importas no me eres indiferente”.
Tengo experiencia con algunas de ellas que por mi trayecto al trabajo, pasaba a su lado, movida de y por amor (bien entendido) al otro, y en cierto sentido pensando que podría ocupar yo ese lugar, interesarme de sus vidas y el porqué de esta situación, y en muchos casos son situaciones muy duras y desgarradoras que como una cadena surgían eslabón tras eslabón uno vinculado a otro, hasta destrozar el alma y el corazón, y tener que salir a pedir para mantener un cuerpo sin alma del que no les importaría deshacerse. En estos casos procuraba, en la medida de mis posibilidades, aliviar las necesidades del cuerpo y dar una chispa de vida también para aliviar las del alma, y no dejar de pasar por su lado a pesar de tener la tentación del rodeo, con la disculpa del tiempo y preguntarle siempre como estas hoy? O por algo que me había contado, darle una rendija de esperanza, pequeños alicientes y muchos gestos que son las palabras del corazón.
He visto durante muchos años la película “Que bello es vivir” aunque hay un personaje alegórico un poco cómico, la moraleja es: todo lo que existe por que tu estabas allí, y por lo que merece vivirse una y mil vidas, y aunque haya situaciones desesperantes siempre hay un rayo de luz al que agarrarse, y en estas Rosas de nuestro camino podemos ser este rayo de luz que ellas necesitan….
Termino mencionando al psicoanalista Vitor Frank en su libro “El hombre en busca del sentido”. El fue superviviente en un campo de concentración nazi, un campo de exterminio seria más adecuado, pues dice en una parte de él libro, en el campo de exterminio no sobrevivían los más fuertes, más intelectuales etc., sino los que tenían un motivo por el que vivir. El suyo, que en otro pabellón estaba su joven esposa de la que no sabia si sobrevivía, pero por la que tenia que luchar y sobrellevar cualquier penalidad, y que ayudaba también los que tenían convicciones fuertes por las que dar sentido a su vida.
Lucía Sanz
viernes, 1 de diciembre de 2017
La familia Julio-Claudia
La Familia Julio-Claudia hasta el Año 41 y sus famosas villanas, Livia, Mesalina, Agripina , Livila y Popea Sabina y Cleopatra VII.
Si ha habido una dinastía, peculiar y famosa, históricamente hablando, ésta ha sido la más memorable. En la televisión fue inmortalizada gracias al libro de Robert Graves, “Yo Claudio”.
Es cierto que Cleopatra VII, aunque era de la dinastía de los Tolomeos, formaba parte de la dinastía Julio-Claudia. Conquistó a Julio César y a Marco Antonio concibiéndo hijos de los dos. Tras su suicidio mutuo con Marco Antonio, Cesarión, hijo de ella y de Julio César, es asesinado por el emperador Augusto. Salvo Selene se casa con Juba, dando a luz a Tolomeo de Marruecos. Mueren sus hermanos Tolomeo y Alejandro. Dice la historia que Augusto nunca perdonó a Marco Antonio que repudiara a su hermana Octavia y la dejase por Cleopatra y mucho menos que tuviera tres hijos con ella, pese a todo, la piadosa Octavia cuidó de los hijos de la reina de Egipto, hasta que su hermano Octavio César Augusto los mató. Octavia, la virtuosa, como se la conoce, tuvo con Marco Antonio a Antonia La Mayor y Antonia la menor, ésta la madre de Claudio casada con Druso hijo de la malvada Livia Drusila. Ella concibió a su hijo Claudio I y a su hijo, general y amado en Roma, Germánico.
Claudio se casa con Ungulanila, más alta de estatura que él, matrimonio impuesto por su abuela Livia. La boda se convierte en un circo y se burlan de él, pues él no la conoce. Su tartamudez y cojera no le acompañan. Su madre tuvo un embarazo complicado, se decepcionó y nunca perdonó a su propio hijo esa minusvalía que le impedía hablar bien, y le hacía cojear con pequeñas crisis epilépticas. Su otro hijo, Germánico, apuesto, sano y brillante militar, fue su ojito derecho, dándole muchos nietos, de los cuales los más famosos fueron Calígula y Agripina, hijos de Agripina la Mayor y enemiga del otro hijo de Livia que llegó a ser emperador, el malvado Tiberio, más conocido por La Isla Capri, y el lago Tiberíades de Palestina, y por celebrar orgías famosas con el sobrino de Claudio, Calígula.
Claudio tiene un hijo, Drusilo, con su primera mujer Ungulanila, de la que bromea con su hermano Germánico que sólo la ve cuando consigue llegar a ella por su altura. Este matrimonio no dura demasiado. Se casa con Elia y concede a su hija Antonia. Su hermano Germánico bautiza a su otra hija con el nombre de Drusila por el hijo de Claudio y por su padre que se llamaba Druso. Ésta comete incesto con su hermano Calígula, y él con Lesbia y su hermana Agripina la Menor. Germánico no puede más, y la malvada Libia conspira contra él ayudado por Calígula y Tiberio. Ella sabe que Germánico aborrece a su hijo y a su vez éste odia a su padre. Contratan a una envenenadora, y destruye papeles y pruebas. Germánico ya no es un obstáculo para que Tiberio sea emperador. Livia también ejecuta a los hijos del general Agripa (amigo de su marido Augusto y marido de su hija Julia), que anteriormente había envenenado a Marcelo y después a Agripa, esposos de Julia. Livia obliga a su hijo Tiberio a dejar a la flaca Vipsania, hija de Agripa y de su primera mujer Pomponia, para que se case con la obesa Julia, hija de Augusto. Los hijos de Julia, Gayo, Lucio y Póstumo, hijos, también, de Agripa, salvo su hermana Julia la Menor y Agripina La Mayor, mueren a manos de Livia y su biznieto Calígula. Castor, hijo de Tiberio y de Vipsania y Cuñado de Claudio, esposo de su hermana Livila corre la misma suerte. De los hijos de su hermana Livila, Gemelo y Mellizo de Gemelo, con brotes asmáticos, se encarga de matarlos el monstruo de Calígula sin que su abuela Livia lo impida con el fin de favorecer el ascenso de su hijo Tiberio al el trono.
Livia confiesa a Claudio sus crímenes y le ruega que la haga diosa. Él le dice: «¡Que perversa y lista eres abuela!» y ella le responde: «¡Lo he hecho por el bien del imperio, si no, habría habido una guerra civil!». Por eso Livia tiene muchos bustos conservados en el Museo del Capitolio. Otra fase curiosa de esta malvada mujer es cuando dice a su nieto: «¡Sigue haciéndote el tonto y sobrevivirás!» O cuando le dice a su hijo Tiberio: «Hombres, que poca paciencia tenéis, hay que saber esperar. ¡ya llegarás a ser emperador sigue mis consejos idiota!»
Ella le dice que mató a su marido Augusto, tío abuelo de Claudio envenenando los mismos higos del jardín sin arrancarlos, sin dar sospechas, ni culpar a los esclavos. Su anterior marido fue Tiberio Druso Nerón, abuelo de Claudio al que también asesinó para que Augusto se fijara en ella y la llevara a su palacio. Ella sabía que él estaba enamorado de ella. Lo engañó diciendo que se había quedado viuda. Otros cronistas afirman que él la secuestró y la llevó a palacio, y ella se encargó de la muerte de Tiberio Druso Nerón para no obstaculizar la unión con Augusto. Otros dicen que ella lavó el cerebro a Augusto diciéndole que los maltrataba a ella y a sus hijos Tiberio y Druso, y que le había sido infiel. Ella consiguió llevarlos a palacio pese a que no eran hijos suyos.
Augusto sólo tuvo una hija llamada Julia, fruto de su primera mujer, Escribonia, que se casó con Marcelo, sin descendencia, nieto de su tía Octavia. Tuvo cinco hijos con Agripa, y su tercer marido Tiberio hijo de Livia Drusila.
Agripina la Mayor, querida por el pueblo romano, muere desterrada en la isla de Pandataria, ya que el tío de su marido Germánico, el emperador Tiberio, se encarga de desterrarla a esta isla del mediterráneo cerca de Sicilia porque cree que ella ha conspirado para matar a su marido Germánico. Su cuñado, el emperador Claudio I, no puede hacer nada. Claudio sufre otro nuevo golpe: su hermana Livila es asesinada por su madre Antonia la Menor ya que ella mató a su marido Druso el joven, conocido como Castor, para fugarse con su amante, Sajano cuñado de Claudio, hermano de su mujer Elia. Antonia, Indignada por la muerte de su yerno, encarga a los guardias de encerrar a su hija en una habitación sin alimento ni agua. Según los cronistas su agonía no fue del todo larga ya que sufrió un infarto, destrozada por la suerte que le esperaba y arrepentida por el mal que había hecho. O bien, ella misma se suicidó encerrada.
Sigue la historia y a continuación entra otra villana, la famosa Mesalina, hija de Barbato Mesala y de Domicia Lépida hermana del Padre de Nerón Gneo Domicio Enobarbo. Aprovecha que Claudio sufre otro fracaso con su segunda mujer Elia, pese a que ella le da una hija llamada Antonia. Su cuñado Sajano, huye por el palacio y el pueblo romano de su famosa conspiración por querer matar a Castor y a su tío Tiberio, perpetrado también por su hermana Livila, y trata de afianzarse en el poder.
Claudio se enamora perdidamente de la bella Mesalina que aprovecha para casarse con él. El destino hace que su marido sea proclamado emperador, ya que un guardia entra en cólera por su sobrino Calígula y ayudado por otros enemigos de él y al igual que julio César muere a cuchilladas, ya que había violado a su mujer también. Calígula llevó al imperio al despilfarro, excesos y excentricidades, orgías y llego a llamar cónsul a su caballo Incitatus. Todo ello se suma a un gobierno de miedo, asesinatos y traiciones.
Claudio es proclamado emperador. Cuando pasa el tiempo, Mesalina le da dos hijos Británico, llamado así porque Claudio conquista Britania, y Octavia, por la abuela materna, la hermana de Augusto. La felicidad de Claudio se ve truncada cuando ella tiene un amante artista, y se casa con él en secreto y llega a oídos de la corte su lujuria y orgías, y hasta una apuesta con una prostituta famosa llamada Escila, con la cual apuesta cual es capaz de complacer a más hombres. Gana Mesalina.
Claudio, enojado, manda degollar a su mujer en una propiedad llamada los jardines de Lúculo que había comprado su marido a un patricio arruinado.
Para colmo, Claudio se casa con su sobrina Agripina La Menor, hija de su hermano Germánico y de Agripina La Mayor. Ella, viuda de Gneo Domicio Enorbarbo, con quien había tenido a su hijo Nerón, al igual que la pérfida Livia, no duda en hacer emperador a su hijo envenenando a Claudio con setas venenosas. Consigue que desherede a Británico a favor de su hijo Nerón, ya que Claudio teme que su hijo Británico sea asesinado. Su hija Octavia se casa con Nerón, pero Nerón se fija en una cortesana llamada Popea Sabina. Ella le seduce, y él mata a Octavia y a su madre Agripina la Menor.
Notas aclaratorias
En la época romana los Pater de Familias, el patriarca ponía los nombres a sus hijos con nombres de sus tíos, hermanos, padres y abuelos, lo que se llamaba Gens-Gentes, porque daba un cierto estatus y poder si se venía de las clases altas llamados patricios, de ahí que Agripina la Mayor llamara a su hija la mala, Agripina la Menor porque descendían del Famoso general Agripa, o Antonia la Mayor tía de Claudio y de su hermano Germánico, hermana de Antonia la Menor madre de Claudio I porque sus abuelos eran los famosos Octavia la virtuosa, hermana de Augusto y Marco Antonio el brillante general que se enamora de Cleopatra VII.
El divorcio en Roma era lo normal, era machista, o masculino, las mujeres no podían pedir el divorcio. El Pater de Familias podía adoptar a sobrinos como hijos propios como el caso de Julio César con su sobrino Octavio César Augusto. Las mujeres hermanas de Patricios los casaban con brillantes generales y hombres poderosos como el caso de Octavia, hermana de Octavio, con Marco Antonio, y también a sus hijas, como el caso de Augusto que casó a su hija Julia con su amigo el general Agripa. El sufijo "ila" como el caso de Livila servía para diferenciarla de su abuela Livia, en el caso de la hermana de Claudio. El hermano de Claudio se le llama Germánico por la famosa batalla ganada a los Germanos. Julila o Julia la menor era nieta de Augusto.
Los historiadores y psicólogos creen que el poder hace a la gente psicópata, y se transmite en los genes o el ambiente, de ahí la esquizofrenia de Calígula, complejo de Edipo por parte de Nerón y Tiberio, y la obsesión de Livia de clase media baja, de dejarse llevar por la ambición y llegar al poder y convertirse en un ser amoral como Cleopatra, Mesalina o Agripina la Menor.
Cuando un hijo nacía, el patriarca se aseguraba que fuera hijo de él y lo alzaba en brazos con testigos, para asegurarse y lo mostraba en público. Esta señal hacía que ya se pudiera considerar hijo suyo y un escriba redactaba el árbol genealógico. Por eso se sabe mucho de la historia de esta familia, porque los romanos lo documentaban todo. Eran excelentes historiadores, y fueron los pioneros del Derecho.
Otra curiosidad, se dice que Cleopatra era muy culta y dominaba muchos idiomas, latín, griego, macedonio y arameo, también que descendía de Alejandro Magno, de los Tolomeos. También se dice que fue obligada a casarse con su hermano Tolomeo XI, según la costumbre egipcia de casarse entre hermanos, y que mató a Tolomeo y a su hermana Arsione, que a su vez querían el trono egipcio, y no querían compartirlo con ella, ni ella, tampoco, con ellos.
Como sabía que era difícil luchar contra Roma, se valió de sus armas de mujer para seducir a Julio César y al general Marco Antonio.
Si ha habido una dinastía, peculiar y famosa, históricamente hablando, ésta ha sido la más memorable. En la televisión fue inmortalizada gracias al libro de Robert Graves, “Yo Claudio”.
Es cierto que Cleopatra VII, aunque era de la dinastía de los Tolomeos, formaba parte de la dinastía Julio-Claudia. Conquistó a Julio César y a Marco Antonio concibiéndo hijos de los dos. Tras su suicidio mutuo con Marco Antonio, Cesarión, hijo de ella y de Julio César, es asesinado por el emperador Augusto. Salvo Selene se casa con Juba, dando a luz a Tolomeo de Marruecos. Mueren sus hermanos Tolomeo y Alejandro. Dice la historia que Augusto nunca perdonó a Marco Antonio que repudiara a su hermana Octavia y la dejase por Cleopatra y mucho menos que tuviera tres hijos con ella, pese a todo, la piadosa Octavia cuidó de los hijos de la reina de Egipto, hasta que su hermano Octavio César Augusto los mató. Octavia, la virtuosa, como se la conoce, tuvo con Marco Antonio a Antonia La Mayor y Antonia la menor, ésta la madre de Claudio casada con Druso hijo de la malvada Livia Drusila. Ella concibió a su hijo Claudio I y a su hijo, general y amado en Roma, Germánico.
Claudio se casa con Ungulanila, más alta de estatura que él, matrimonio impuesto por su abuela Livia. La boda se convierte en un circo y se burlan de él, pues él no la conoce. Su tartamudez y cojera no le acompañan. Su madre tuvo un embarazo complicado, se decepcionó y nunca perdonó a su propio hijo esa minusvalía que le impedía hablar bien, y le hacía cojear con pequeñas crisis epilépticas. Su otro hijo, Germánico, apuesto, sano y brillante militar, fue su ojito derecho, dándole muchos nietos, de los cuales los más famosos fueron Calígula y Agripina, hijos de Agripina la Mayor y enemiga del otro hijo de Livia que llegó a ser emperador, el malvado Tiberio, más conocido por La Isla Capri, y el lago Tiberíades de Palestina, y por celebrar orgías famosas con el sobrino de Claudio, Calígula.
Claudio tiene un hijo, Drusilo, con su primera mujer Ungulanila, de la que bromea con su hermano Germánico que sólo la ve cuando consigue llegar a ella por su altura. Este matrimonio no dura demasiado. Se casa con Elia y concede a su hija Antonia. Su hermano Germánico bautiza a su otra hija con el nombre de Drusila por el hijo de Claudio y por su padre que se llamaba Druso. Ésta comete incesto con su hermano Calígula, y él con Lesbia y su hermana Agripina la Menor. Germánico no puede más, y la malvada Libia conspira contra él ayudado por Calígula y Tiberio. Ella sabe que Germánico aborrece a su hijo y a su vez éste odia a su padre. Contratan a una envenenadora, y destruye papeles y pruebas. Germánico ya no es un obstáculo para que Tiberio sea emperador. Livia también ejecuta a los hijos del general Agripa (amigo de su marido Augusto y marido de su hija Julia), que anteriormente había envenenado a Marcelo y después a Agripa, esposos de Julia. Livia obliga a su hijo Tiberio a dejar a la flaca Vipsania, hija de Agripa y de su primera mujer Pomponia, para que se case con la obesa Julia, hija de Augusto. Los hijos de Julia, Gayo, Lucio y Póstumo, hijos, también, de Agripa, salvo su hermana Julia la Menor y Agripina La Mayor, mueren a manos de Livia y su biznieto Calígula. Castor, hijo de Tiberio y de Vipsania y Cuñado de Claudio, esposo de su hermana Livila corre la misma suerte. De los hijos de su hermana Livila, Gemelo y Mellizo de Gemelo, con brotes asmáticos, se encarga de matarlos el monstruo de Calígula sin que su abuela Livia lo impida con el fin de favorecer el ascenso de su hijo Tiberio al el trono.
Livia confiesa a Claudio sus crímenes y le ruega que la haga diosa. Él le dice: «¡Que perversa y lista eres abuela!» y ella le responde: «¡Lo he hecho por el bien del imperio, si no, habría habido una guerra civil!». Por eso Livia tiene muchos bustos conservados en el Museo del Capitolio. Otra fase curiosa de esta malvada mujer es cuando dice a su nieto: «¡Sigue haciéndote el tonto y sobrevivirás!» O cuando le dice a su hijo Tiberio: «Hombres, que poca paciencia tenéis, hay que saber esperar. ¡ya llegarás a ser emperador sigue mis consejos idiota!»
Ella le dice que mató a su marido Augusto, tío abuelo de Claudio envenenando los mismos higos del jardín sin arrancarlos, sin dar sospechas, ni culpar a los esclavos. Su anterior marido fue Tiberio Druso Nerón, abuelo de Claudio al que también asesinó para que Augusto se fijara en ella y la llevara a su palacio. Ella sabía que él estaba enamorado de ella. Lo engañó diciendo que se había quedado viuda. Otros cronistas afirman que él la secuestró y la llevó a palacio, y ella se encargó de la muerte de Tiberio Druso Nerón para no obstaculizar la unión con Augusto. Otros dicen que ella lavó el cerebro a Augusto diciéndole que los maltrataba a ella y a sus hijos Tiberio y Druso, y que le había sido infiel. Ella consiguió llevarlos a palacio pese a que no eran hijos suyos.
Augusto sólo tuvo una hija llamada Julia, fruto de su primera mujer, Escribonia, que se casó con Marcelo, sin descendencia, nieto de su tía Octavia. Tuvo cinco hijos con Agripa, y su tercer marido Tiberio hijo de Livia Drusila.
Agripina la Mayor, querida por el pueblo romano, muere desterrada en la isla de Pandataria, ya que el tío de su marido Germánico, el emperador Tiberio, se encarga de desterrarla a esta isla del mediterráneo cerca de Sicilia porque cree que ella ha conspirado para matar a su marido Germánico. Su cuñado, el emperador Claudio I, no puede hacer nada. Claudio sufre otro nuevo golpe: su hermana Livila es asesinada por su madre Antonia la Menor ya que ella mató a su marido Druso el joven, conocido como Castor, para fugarse con su amante, Sajano cuñado de Claudio, hermano de su mujer Elia. Antonia, Indignada por la muerte de su yerno, encarga a los guardias de encerrar a su hija en una habitación sin alimento ni agua. Según los cronistas su agonía no fue del todo larga ya que sufrió un infarto, destrozada por la suerte que le esperaba y arrepentida por el mal que había hecho. O bien, ella misma se suicidó encerrada.
Sigue la historia y a continuación entra otra villana, la famosa Mesalina, hija de Barbato Mesala y de Domicia Lépida hermana del Padre de Nerón Gneo Domicio Enobarbo. Aprovecha que Claudio sufre otro fracaso con su segunda mujer Elia, pese a que ella le da una hija llamada Antonia. Su cuñado Sajano, huye por el palacio y el pueblo romano de su famosa conspiración por querer matar a Castor y a su tío Tiberio, perpetrado también por su hermana Livila, y trata de afianzarse en el poder.
Claudio se enamora perdidamente de la bella Mesalina que aprovecha para casarse con él. El destino hace que su marido sea proclamado emperador, ya que un guardia entra en cólera por su sobrino Calígula y ayudado por otros enemigos de él y al igual que julio César muere a cuchilladas, ya que había violado a su mujer también. Calígula llevó al imperio al despilfarro, excesos y excentricidades, orgías y llego a llamar cónsul a su caballo Incitatus. Todo ello se suma a un gobierno de miedo, asesinatos y traiciones.
Claudio es proclamado emperador. Cuando pasa el tiempo, Mesalina le da dos hijos Británico, llamado así porque Claudio conquista Britania, y Octavia, por la abuela materna, la hermana de Augusto. La felicidad de Claudio se ve truncada cuando ella tiene un amante artista, y se casa con él en secreto y llega a oídos de la corte su lujuria y orgías, y hasta una apuesta con una prostituta famosa llamada Escila, con la cual apuesta cual es capaz de complacer a más hombres. Gana Mesalina.
Claudio, enojado, manda degollar a su mujer en una propiedad llamada los jardines de Lúculo que había comprado su marido a un patricio arruinado.
Para colmo, Claudio se casa con su sobrina Agripina La Menor, hija de su hermano Germánico y de Agripina La Mayor. Ella, viuda de Gneo Domicio Enorbarbo, con quien había tenido a su hijo Nerón, al igual que la pérfida Livia, no duda en hacer emperador a su hijo envenenando a Claudio con setas venenosas. Consigue que desherede a Británico a favor de su hijo Nerón, ya que Claudio teme que su hijo Británico sea asesinado. Su hija Octavia se casa con Nerón, pero Nerón se fija en una cortesana llamada Popea Sabina. Ella le seduce, y él mata a Octavia y a su madre Agripina la Menor.
Notas aclaratorias
En la época romana los Pater de Familias, el patriarca ponía los nombres a sus hijos con nombres de sus tíos, hermanos, padres y abuelos, lo que se llamaba Gens-Gentes, porque daba un cierto estatus y poder si se venía de las clases altas llamados patricios, de ahí que Agripina la Mayor llamara a su hija la mala, Agripina la Menor porque descendían del Famoso general Agripa, o Antonia la Mayor tía de Claudio y de su hermano Germánico, hermana de Antonia la Menor madre de Claudio I porque sus abuelos eran los famosos Octavia la virtuosa, hermana de Augusto y Marco Antonio el brillante general que se enamora de Cleopatra VII.
El divorcio en Roma era lo normal, era machista, o masculino, las mujeres no podían pedir el divorcio. El Pater de Familias podía adoptar a sobrinos como hijos propios como el caso de Julio César con su sobrino Octavio César Augusto. Las mujeres hermanas de Patricios los casaban con brillantes generales y hombres poderosos como el caso de Octavia, hermana de Octavio, con Marco Antonio, y también a sus hijas, como el caso de Augusto que casó a su hija Julia con su amigo el general Agripa. El sufijo "ila" como el caso de Livila servía para diferenciarla de su abuela Livia, en el caso de la hermana de Claudio. El hermano de Claudio se le llama Germánico por la famosa batalla ganada a los Germanos. Julila o Julia la menor era nieta de Augusto.
Los historiadores y psicólogos creen que el poder hace a la gente psicópata, y se transmite en los genes o el ambiente, de ahí la esquizofrenia de Calígula, complejo de Edipo por parte de Nerón y Tiberio, y la obsesión de Livia de clase media baja, de dejarse llevar por la ambición y llegar al poder y convertirse en un ser amoral como Cleopatra, Mesalina o Agripina la Menor.
Cuando un hijo nacía, el patriarca se aseguraba que fuera hijo de él y lo alzaba en brazos con testigos, para asegurarse y lo mostraba en público. Esta señal hacía que ya se pudiera considerar hijo suyo y un escriba redactaba el árbol genealógico. Por eso se sabe mucho de la historia de esta familia, porque los romanos lo documentaban todo. Eran excelentes historiadores, y fueron los pioneros del Derecho.
Otra curiosidad, se dice que Cleopatra era muy culta y dominaba muchos idiomas, latín, griego, macedonio y arameo, también que descendía de Alejandro Magno, de los Tolomeos. También se dice que fue obligada a casarse con su hermano Tolomeo XI, según la costumbre egipcia de casarse entre hermanos, y que mató a Tolomeo y a su hermana Arsione, que a su vez querían el trono egipcio, y no querían compartirlo con ella, ni ella, tampoco, con ellos.
Como sabía que era difícil luchar contra Roma, se valió de sus armas de mujer para seducir a Julio César y al general Marco Antonio.
Miguel Ángel Ibáñez
martes, 28 de noviembre de 2017
Juguetes rotos
Leyendo un artículo de Hollywood, me impresionó como jóvenes promesas con un origen humilde pasaron de ser auténticos ídolos admirados, por jóvenes y adultos y ganar muchísimo dinero, a caer en el olvido con adicciones, depresiones, dejadez, obesidad, y problemas de salud.
Recordemos a Elizabeth Taylor, Roddy Macdowell, Val Kilmer, (el de Top Gun) un adolescente de dieciocho años, el protagonista de Los Goonies Sean Astin, Drew Barrymore, etc. En España tenemos a Joselito, Marisol, María Isabel. Otros logran el éxito de adultos como Pastora Soler, María del Monte o Francisco que salieron del Programa “Gente Hoy”. Isabel Pantoja que ganó el festival de la Oti dos veces, o el caso de Pastora Soler que se presentó a Eurovisión. Aquellos que pasaron por momentos de stress o miedo escénico, otros explotados y engañados como el caso de Pecos, Marisol o Karina. Otros fueron estafados por managers o por familiares o por un padre desaprensivo como le ocurrió a Shirley Temple que salvó a una productora de la época de la crisis del 29. Matthew Bartholomew de Capitanes Intrépidos y Ana Karenina cuyo padre se quedó con la mayor parte de su dinero con el pretexto de que era menor de edad. Sean Astin afirmó que sufrió abusos sexuales en la película los Goonies, junto con otros protagonistas. Josh Brolin, sobrino de Jeff Brolin, protagonista de la Serie Hotel y marido de Barbra Streisand parece haber remontado su carrera, gracias a la famosa diva, ella también padeció hace años miedo escénico y amenazas terroristas, por defender la causa del pueblo palestino. Elizabeth Taylor y su amigo Roddy Macdowell protagonistas de Cleopatra, abusaron de alcohol y drogas, y fiestas blancas (es decir cocaína). Elizabeth, de niña protagonizó National Velvet con el mujeriego Mickey Rooney, ex marido de la guapísima Ava Gardner, y El valor de Lassie también con Roddy Macdowell. Rody tuvo un pleito en Hollywood por coleccionar mucho material de cine con derechos de autor. Alegó que lo hacía para que no se vendiera en el mercado negro, o en subastas y así hacer una biblioteca que pudieran disfrutar los fans. Drew Barrymore, nieta y sobrina de la famosa saga los Barrymore, ya era drogadicta con ocho años, tras hacerse famosa por ET el Extraterrestre, y remontó su carrera junto a Christian Slater en Los padres del novio, niño prodigio, también, por El Nombre de La Rosa donde da vida al alumno Anso del tutor Guillermo de Baskerville.
Volviendo a España, Joselito participó en la guerra de Angola. Tuvo problemas de adicción y, más tarde, casi olvidado, era a menudo invitado a cine de Barrio. Marisol ingresó en el partido comunista, alegando que se había sentido explotada y traicionada por Carlos Goyanes. Ahora apoya a su hija María Esteve hija de Antonio Gades, y ha vendió su preciosa casa de Altea (Alicante), en la que todos los fans se detienen a contemplar la casa de la mejor voz, que ha tenido España junto a Rocío Durcal y Rocío Jurado. Pablito Calvo inolvidable en Marcelino Pan y Vino y Un Ángel pasó por Blooklyn actualmente es un hombre corriente con un trabajo común, al igual que Tino, de Parchís, que trabaja en una editorial barcelonesa y perdió un brazo en un accidente de circulación. Joselito triunfó a nivel mundial, participando con la actriz argentina Libertad Lamarque, estrella en Hollywood. Era la mejor voz infantil de nuestro cine junto a Marisol y Rocio Durcal. Carlos Larrañaga triunfó junto a Sophia Loren y Cary Grant en Orgullo y Pasión rodada en España.
Ana Isabel ganó Eurovisión Junior e intentó participar en Eurovisión de adultos sin conseguirlo.
Es muy triste que estos niños y jóvenes se les explote sin compasión, le cogemos cariño, les admiramos ¿por que ofrecerles tanto dinero y darles tanta fama? No se les deja ser personas. Sería mejor valorar el arte por el arte, que continuaran trabajando y perfeccionándose como personas ¿De qué valen los premios, los Oscars, ganar Eurovisión, el programa Gente hoy, o trabajar con Spielberg en el caso de los Goonies y Drew Barrymore en ET? Otros acabaron suicidándose, como Judy Garland, gran amiga de Mickey Rooney con quien trabajó en muchas películas. Shirley Temple pasó a ser embajadora en un país africano, tras casarse con su marido, embajador, poco se le recuerda sus famosos rizos de la Pequeña Coronela y su labor en el país africano. Ella, la niña que salvó de la bancarrota de la Columbia. La carrera del joven Francisco actualmente se ha recuperado. Ha ganado dos veces la OTI, y su discografía sólo es valorada por gente muy adulta pese a tener una gran voz. Como Isabel Pantoja, esa joven de Gente Hoy ha pasado de admirada a odiada; María del Monte a salir en programas de televisión que no la favorecen en nada. Pastora Soler, que cantó Triniá en "Gente hoy”, tan pequeñita, y gran artista de Eurovisión, pasó a tener depresiones y miedo escénico. Estas personas pagan un precio muy alto por ser artistas: problemas con Hacienda, despilfarro, drogas, abuso de alcohol y drogas, adicciones, depresión y baja autoestima. Como Michael Jackson y tantos otros, la televisión y los medios de difusión tienen un gran poder sobre los artistas, antes era la radio, y la prensa, como el caso de Shirley Temple. Macaulay Culkin, el protagonista de Sólo en casa, se pasea borracho y está en una banda de Rock, afirma que sus padres se quedaron con el dinero y se divorciaron, otro ídolo caído como otros muchos.
La fama conlleva un precio muy alto y mucha presión. Al igual que los deportistas, quizás los famosos deberían pasar por un curso aconsejados por psicólogos, para que pudieran encajar el éxito o cuando tuvieran momentos en que ya no son lo que eran, y acabar en buenas manos, de gente honrada, y no de gente sin escrúpulos.
El físico se deteriora a causa de que la edad avanza. ¿Qué hay de malo que una persona envejezca si es ley de vida? ¡Malditas operaciones estéticas! que, a parte de que el artista sufre mucho y encima les hacen auténticos estropicios como le ha pasado a Courtney Cox de la Serie Friends o a Meg Ryan o al desaparecido Michael Jackson o a Camilo Sesto. Son juguetes rotos, manipulados por el Star System y el Show Business. Todos recordamos a Enrique del Pozo y Ana Anguita. A diferencia de Enrique ella es una excelente abogada y tiene un bufete, Enrique desperdició su talento en el programa Tómbola, aunque fue valiente en reconocer una triste infancia marcado por abusos sexuales entre ellos un sacerdote en el colegio religioso que estudiaba. El cantante mejicano Luis Miguel que dejó embarazada a la hija de una hija de una actriz famosa de telenovelas, Rocío Banquells a los 16 años de edad.
El arte debe ser arte y no convertirse en un negocio y ante todo están las personas. Además la prensa amarilla destroza el honor de los artistas publicando intimidades como el hijo secreto de Carlos Baute o de Julio Iglesias porque vende.
Recordemos a Elizabeth Taylor, Roddy Macdowell, Val Kilmer, (el de Top Gun) un adolescente de dieciocho años, el protagonista de Los Goonies Sean Astin, Drew Barrymore, etc. En España tenemos a Joselito, Marisol, María Isabel. Otros logran el éxito de adultos como Pastora Soler, María del Monte o Francisco que salieron del Programa “Gente Hoy”. Isabel Pantoja que ganó el festival de la Oti dos veces, o el caso de Pastora Soler que se presentó a Eurovisión. Aquellos que pasaron por momentos de stress o miedo escénico, otros explotados y engañados como el caso de Pecos, Marisol o Karina. Otros fueron estafados por managers o por familiares o por un padre desaprensivo como le ocurrió a Shirley Temple que salvó a una productora de la época de la crisis del 29. Matthew Bartholomew de Capitanes Intrépidos y Ana Karenina cuyo padre se quedó con la mayor parte de su dinero con el pretexto de que era menor de edad. Sean Astin afirmó que sufrió abusos sexuales en la película los Goonies, junto con otros protagonistas. Josh Brolin, sobrino de Jeff Brolin, protagonista de la Serie Hotel y marido de Barbra Streisand parece haber remontado su carrera, gracias a la famosa diva, ella también padeció hace años miedo escénico y amenazas terroristas, por defender la causa del pueblo palestino. Elizabeth Taylor y su amigo Roddy Macdowell protagonistas de Cleopatra, abusaron de alcohol y drogas, y fiestas blancas (es decir cocaína). Elizabeth, de niña protagonizó National Velvet con el mujeriego Mickey Rooney, ex marido de la guapísima Ava Gardner, y El valor de Lassie también con Roddy Macdowell. Rody tuvo un pleito en Hollywood por coleccionar mucho material de cine con derechos de autor. Alegó que lo hacía para que no se vendiera en el mercado negro, o en subastas y así hacer una biblioteca que pudieran disfrutar los fans. Drew Barrymore, nieta y sobrina de la famosa saga los Barrymore, ya era drogadicta con ocho años, tras hacerse famosa por ET el Extraterrestre, y remontó su carrera junto a Christian Slater en Los padres del novio, niño prodigio, también, por El Nombre de La Rosa donde da vida al alumno Anso del tutor Guillermo de Baskerville.
Volviendo a España, Joselito participó en la guerra de Angola. Tuvo problemas de adicción y, más tarde, casi olvidado, era a menudo invitado a cine de Barrio. Marisol ingresó en el partido comunista, alegando que se había sentido explotada y traicionada por Carlos Goyanes. Ahora apoya a su hija María Esteve hija de Antonio Gades, y ha vendió su preciosa casa de Altea (Alicante), en la que todos los fans se detienen a contemplar la casa de la mejor voz, que ha tenido España junto a Rocío Durcal y Rocío Jurado. Pablito Calvo inolvidable en Marcelino Pan y Vino y Un Ángel pasó por Blooklyn actualmente es un hombre corriente con un trabajo común, al igual que Tino, de Parchís, que trabaja en una editorial barcelonesa y perdió un brazo en un accidente de circulación. Joselito triunfó a nivel mundial, participando con la actriz argentina Libertad Lamarque, estrella en Hollywood. Era la mejor voz infantil de nuestro cine junto a Marisol y Rocio Durcal. Carlos Larrañaga triunfó junto a Sophia Loren y Cary Grant en Orgullo y Pasión rodada en España.
Ana Isabel ganó Eurovisión Junior e intentó participar en Eurovisión de adultos sin conseguirlo.
Es muy triste que estos niños y jóvenes se les explote sin compasión, le cogemos cariño, les admiramos ¿por que ofrecerles tanto dinero y darles tanta fama? No se les deja ser personas. Sería mejor valorar el arte por el arte, que continuaran trabajando y perfeccionándose como personas ¿De qué valen los premios, los Oscars, ganar Eurovisión, el programa Gente hoy, o trabajar con Spielberg en el caso de los Goonies y Drew Barrymore en ET? Otros acabaron suicidándose, como Judy Garland, gran amiga de Mickey Rooney con quien trabajó en muchas películas. Shirley Temple pasó a ser embajadora en un país africano, tras casarse con su marido, embajador, poco se le recuerda sus famosos rizos de la Pequeña Coronela y su labor en el país africano. Ella, la niña que salvó de la bancarrota de la Columbia. La carrera del joven Francisco actualmente se ha recuperado. Ha ganado dos veces la OTI, y su discografía sólo es valorada por gente muy adulta pese a tener una gran voz. Como Isabel Pantoja, esa joven de Gente Hoy ha pasado de admirada a odiada; María del Monte a salir en programas de televisión que no la favorecen en nada. Pastora Soler, que cantó Triniá en "Gente hoy”, tan pequeñita, y gran artista de Eurovisión, pasó a tener depresiones y miedo escénico. Estas personas pagan un precio muy alto por ser artistas: problemas con Hacienda, despilfarro, drogas, abuso de alcohol y drogas, adicciones, depresión y baja autoestima. Como Michael Jackson y tantos otros, la televisión y los medios de difusión tienen un gran poder sobre los artistas, antes era la radio, y la prensa, como el caso de Shirley Temple. Macaulay Culkin, el protagonista de Sólo en casa, se pasea borracho y está en una banda de Rock, afirma que sus padres se quedaron con el dinero y se divorciaron, otro ídolo caído como otros muchos.
La fama conlleva un precio muy alto y mucha presión. Al igual que los deportistas, quizás los famosos deberían pasar por un curso aconsejados por psicólogos, para que pudieran encajar el éxito o cuando tuvieran momentos en que ya no son lo que eran, y acabar en buenas manos, de gente honrada, y no de gente sin escrúpulos.
El físico se deteriora a causa de que la edad avanza. ¿Qué hay de malo que una persona envejezca si es ley de vida? ¡Malditas operaciones estéticas! que, a parte de que el artista sufre mucho y encima les hacen auténticos estropicios como le ha pasado a Courtney Cox de la Serie Friends o a Meg Ryan o al desaparecido Michael Jackson o a Camilo Sesto. Son juguetes rotos, manipulados por el Star System y el Show Business. Todos recordamos a Enrique del Pozo y Ana Anguita. A diferencia de Enrique ella es una excelente abogada y tiene un bufete, Enrique desperdició su talento en el programa Tómbola, aunque fue valiente en reconocer una triste infancia marcado por abusos sexuales entre ellos un sacerdote en el colegio religioso que estudiaba. El cantante mejicano Luis Miguel que dejó embarazada a la hija de una hija de una actriz famosa de telenovelas, Rocío Banquells a los 16 años de edad.
El arte debe ser arte y no convertirse en un negocio y ante todo están las personas. Además la prensa amarilla destroza el honor de los artistas publicando intimidades como el hijo secreto de Carlos Baute o de Julio Iglesias porque vende.
Miguel Ángel Ibáñez Fuentes.
Para el Cepa Pablo Guzman
El mundo de los hongos y las setas
Igualmente se ha atribuido a las brujas (curanderas) la utilización de éstas en la fabricación de elixires afrodisíacos y para curar diversas enfermedades con emplastos.
Actualmente se conocen miles de hongos y setas con sus distintas especies y familias, algunas se producen de forma cultivada por los hombres (champiñones, setas sitake, etc) y otras nacen libremente en la naturaleza. Tienen colores maravillosos, desde el blanco puro hasta el negro más absoluto; su tamaño va desde un tamaño microscópico hasta más de 20 cm de diámetro. Todos los hongos y setas tienen una función en la naturaleza, algunas descomponen la madera y otros restos vegetales, otras las utilizamos para cocinar ya que tienen muchas proteínas y fibra. Distintos tipos de hongos han servido para la fabricación de medicinas tales como la penicilina, otros para fermentar y dar sabor a diferentes quesos como el cabrales. Otros realzan el sabor de las comidas y postres siendo muy utilizados por los cocineros. Algunos animales comen algunos tipos de setas para facilitar la digestión de sus alimentos.
Hoy en día hay muchos aficionados a la micología y en los periodos adecuados (normalmente en otoño), salen a los campos y montes a recoger estos productos. En algunas provincias exigen sacar unos permisos especiales que permiten recolectar un cupo determinado para evitar la desaparición de especies. Muchas personas desconocen la forma de buscar y recolectar setas creyendo que rastrillando las hojas de los pinos, por ejemplo, encontrarán gran cantidad de ellas, y lo único que consiguen es romper el micelio (lugar donde se forman las setas), parecido a las raíces de las plantas y que forma una especie de red a menudo de cientos de metros donde se produce el crecimiento de nuevas setas.
Para todos los aficionados recomiendo utilizar las herramientas adecuadas, cesta de mimbre o algo que permita que las esporas caigan libremente en el campo y de esta forma producir nuevos micelios, una navaja bien afiliada y como mucho un palo o bastón para mover las hojas por encima de las setas y descubrirlas. Recolectar las que se conozcanmuy bien para evitar que se produzcan accidentes mortales, ya que algunas especies son muy tóxicas; aunque hay pocas especies mortales. No recolectar las que sean desconocidas y evitar destrozar las que no conozcamos, ya que para otras personas expertas pueden ser excelentes manjares, y también cumplen su labor en la naturaleza.
Nota: consultad con expertos micólogos ante la menor duda. Os va en ello la vida en algunas ocasiones.
Luis Pinzolas
sábado, 25 de noviembre de 2017
El peregrino IV
Como el trayecto de Madrid a Pamplona es largo, hay tiempo para todo. Cuando el interés por el alma de Juan decayó, a nadie le interesó seguir elucubrando sobre temas así de transcendentales, de modo que nuestro querido Juan se concentró en sus pensamientos y volvió a soñar, pero esta vez sin dormir, un sueño de hombre soñador. Y esto era lo que le circulaba por las neuronas de su cerebro. Lo transcribo tal cual. Tendréis que perdonarle que esta vez se ponga transcendental o filosófico o tierno y sentimental. Pero él es así:
"Poco sabemos sobre cómo alcanzar la verdad, pero sí sabemos cómo caminar de un lugar a otro, por más arduo que sea el viaje. Esa es mi única aspiración en este viaje: caminar de un lugar a otro, no parar, porque parar es morir. Mi vida es como la de un pájaro parecido a la golondrina, que se llama vencejo y que tiene las patitas tan cortas que si se posa en el suelo no puede remontar el vuelo y muere. El vencejo se pasa la vida en un eterno viaje. Como yo, sólo que él va por el cielo y yo por el suelo; pero los dos condenados a un eterno peregrinaje. El se pasa la vida viajando por el cielo y no puede posarse, porque es volar o morir. Hasta aparearse lo hace volando. Si no vuela no podrá comer, ni respirar, porque él vive del aire y del alimento que el aire le proporciona, que son básicamente los mosquitos. Su boca abierta succiona aire y alimento y no podrá dejar de volar. Y sólo se posará en un risco o tejado alto para cumplir con su obligación de anidar y prolongar la especie, y eso sucede una vez al año. Pondrá sus huevos, alimentará a sus crías durante dos meses y tarea cumplida. Luego otra vez al cielo, a viajar alejado del suelo. Yo tampoco podré pararme en cualquier albergue del camino, porque esté cansado o me duelan los pies o el alma. Si quiero la meta, he de seguir caminando y no parar. Parar sería el final de mi camino sin haber llegado a nada. Así que a caminar Juan, a ver qué nos encontramos. En el camino está la verdad, la vida. En la parada no hay nada, amigo mío. No tienes ya ninguna razón para detenerte. Tú, al igual que el vencejo, ya has anidado, ya has criado a tus hijos, has cumplido con el deber de ir perpetuando la especie. Ahora el camino es tu vida."
Y con estos pensamientos revoltosos y confusos cociéndose en su cerebro se fueron acercando a la estación. El tren se paró y Juan se levantó del asiento. Todos los del compartimento se fueron despidiendo y le desearon felices sueños, silenciosos o compartidos y Feliz Camino. Todos fueron comprensivos con él, porque los viejos se duermen en cualquier parte y hay que ser educados y respetarles el merecido descanso. Y cada uno se fue por su lado hasta nunca más ver, pero se llevaron un agradable recuerdo de aquel viejo soñador.
Juan se sentó en un banco de la estación y mientras esperaba al autobús que le iba a llevar a Saint Jean Pied de Port, no pudo por menos de recordar a la persona que le había contado la vida de estos increíbles pájaros que se pasan el 80 por ciento de su vida en el aire. Esta persona le contó cómo ella recogía a algunos vencejos que caían al suelo y les ayudaba para salvarles de la muerte. Y es que los pobres tienen un grave problema cuando caen al suelo, sobre todo las crías. Mientras están en el nido la madre los alimenta y les hace engordar hasta que pesan incluso más que ella misma. Pero a los dos meses tienen que saltar del nido y nunca más volverán a él. Tendrán que buscarse la vida por sí mismos en otra parte del planeta, porque el nido ya no será su casa y su madre les soltará definitivamente de su protección. La madre si volverá año tras año al mismo nido con una precisión de GPS y allí criará otros polluelos.
Algunas veces estas crías no aciertan con el aleteo correcto o no están suficientemente fuertes y caen al suelo y ya sabemos que caer al suelo significa la muerte. Esta persona con ternura los recogía y alimentaba un tiempo hasta que estaban suficientemente fuertes para ´volver emprender una vida en Dios sabe que latitudes de la tierra.
Juan me encargó encarecidamente a mí , su portavoz, que le diera las gracias a esa persona en su nombre. Me dijo que fue gloria bendita oir el relato de su boca y que siempre se la imaginará teniendo en su mano una cría de vencejo y alimentándolo tiernamente, para darle una oportunidad de vivir y divisar la tierra casi entera desde las alturas, ya que son aves migratorias y realizan gigantescos viajes, buscando los mejores climas del globo terráqueo
Me dijo que ella le había inspirado este episodio de su Camino y que a ella le dedicaba estos pensamientos que me ha dejado para que se los transmita a ustedes, mis pacientes y sufridos lectores. Y este día se despidió diciéndome: “Amigo escribano, ten en gran aprecio a una persona así, porque no se encuentran muchas de éstas en el mundo y quien encuentra a una de ellas encuentra un tesoro Una persona que acuna y mima así a un pobre pájaro ha de tener un alma muy especial”. Y prosiguió: “No os voy a revelar su nombre, porque no sé si a ella le gustaría. Sólo os diré que, mientras me contaba esta tierna historia de los vencejos, su rostro lucía con una luz especial. Si un día, en vuestro peregrinaje os encontráis con ella, la reconoceréis fácilmente, porque os contará historias entrañables y su rostro resplandecerá otra vez, mientras el corazón se le seguirá saliendo por la boca”.
"Poco sabemos sobre cómo alcanzar la verdad, pero sí sabemos cómo caminar de un lugar a otro, por más arduo que sea el viaje. Esa es mi única aspiración en este viaje: caminar de un lugar a otro, no parar, porque parar es morir. Mi vida es como la de un pájaro parecido a la golondrina, que se llama vencejo y que tiene las patitas tan cortas que si se posa en el suelo no puede remontar el vuelo y muere. El vencejo se pasa la vida en un eterno viaje. Como yo, sólo que él va por el cielo y yo por el suelo; pero los dos condenados a un eterno peregrinaje. El se pasa la vida viajando por el cielo y no puede posarse, porque es volar o morir. Hasta aparearse lo hace volando. Si no vuela no podrá comer, ni respirar, porque él vive del aire y del alimento que el aire le proporciona, que son básicamente los mosquitos. Su boca abierta succiona aire y alimento y no podrá dejar de volar. Y sólo se posará en un risco o tejado alto para cumplir con su obligación de anidar y prolongar la especie, y eso sucede una vez al año. Pondrá sus huevos, alimentará a sus crías durante dos meses y tarea cumplida. Luego otra vez al cielo, a viajar alejado del suelo. Yo tampoco podré pararme en cualquier albergue del camino, porque esté cansado o me duelan los pies o el alma. Si quiero la meta, he de seguir caminando y no parar. Parar sería el final de mi camino sin haber llegado a nada. Así que a caminar Juan, a ver qué nos encontramos. En el camino está la verdad, la vida. En la parada no hay nada, amigo mío. No tienes ya ninguna razón para detenerte. Tú, al igual que el vencejo, ya has anidado, ya has criado a tus hijos, has cumplido con el deber de ir perpetuando la especie. Ahora el camino es tu vida."
Y con estos pensamientos revoltosos y confusos cociéndose en su cerebro se fueron acercando a la estación. El tren se paró y Juan se levantó del asiento. Todos los del compartimento se fueron despidiendo y le desearon felices sueños, silenciosos o compartidos y Feliz Camino. Todos fueron comprensivos con él, porque los viejos se duermen en cualquier parte y hay que ser educados y respetarles el merecido descanso. Y cada uno se fue por su lado hasta nunca más ver, pero se llevaron un agradable recuerdo de aquel viejo soñador.
Juan se sentó en un banco de la estación y mientras esperaba al autobús que le iba a llevar a Saint Jean Pied de Port, no pudo por menos de recordar a la persona que le había contado la vida de estos increíbles pájaros que se pasan el 80 por ciento de su vida en el aire. Esta persona le contó cómo ella recogía a algunos vencejos que caían al suelo y les ayudaba para salvarles de la muerte. Y es que los pobres tienen un grave problema cuando caen al suelo, sobre todo las crías. Mientras están en el nido la madre los alimenta y les hace engordar hasta que pesan incluso más que ella misma. Pero a los dos meses tienen que saltar del nido y nunca más volverán a él. Tendrán que buscarse la vida por sí mismos en otra parte del planeta, porque el nido ya no será su casa y su madre les soltará definitivamente de su protección. La madre si volverá año tras año al mismo nido con una precisión de GPS y allí criará otros polluelos.
Algunas veces estas crías no aciertan con el aleteo correcto o no están suficientemente fuertes y caen al suelo y ya sabemos que caer al suelo significa la muerte. Esta persona con ternura los recogía y alimentaba un tiempo hasta que estaban suficientemente fuertes para ´volver emprender una vida en Dios sabe que latitudes de la tierra.
Juan me encargó encarecidamente a mí , su portavoz, que le diera las gracias a esa persona en su nombre. Me dijo que fue gloria bendita oir el relato de su boca y que siempre se la imaginará teniendo en su mano una cría de vencejo y alimentándolo tiernamente, para darle una oportunidad de vivir y divisar la tierra casi entera desde las alturas, ya que son aves migratorias y realizan gigantescos viajes, buscando los mejores climas del globo terráqueo
Me dijo que ella le había inspirado este episodio de su Camino y que a ella le dedicaba estos pensamientos que me ha dejado para que se los transmita a ustedes, mis pacientes y sufridos lectores. Y este día se despidió diciéndome: “Amigo escribano, ten en gran aprecio a una persona así, porque no se encuentran muchas de éstas en el mundo y quien encuentra a una de ellas encuentra un tesoro Una persona que acuna y mima así a un pobre pájaro ha de tener un alma muy especial”. Y prosiguió: “No os voy a revelar su nombre, porque no sé si a ella le gustaría. Sólo os diré que, mientras me contaba esta tierna historia de los vencejos, su rostro lucía con una luz especial. Si un día, en vuestro peregrinaje os encontráis con ella, la reconoceréis fácilmente, porque os contará historias entrañables y su rostro resplandecerá otra vez, mientras el corazón se le seguirá saliendo por la boca”.
E.V. Calleja
jueves, 23 de noviembre de 2017
El museo romántico
Benigno Vega-Inclán (Valladolid, 1858-Madrid, 1942), llevó a cabo infinidad de proyectos culturales y, en 1924, con el apoyo de importantes intelectuales como Ortega y Gasset, inauguró el Museo Romántico. Se inició con su colección personal.
Se trata de una casa-museo y por ello, ofrece la posibilidad de llegar a conocer aspectos de una sociedad y de un periodo artístico como el Romanticismo –que se sitúa en España durante el reinado de Isabel II (1833- 1868)–, además de recrear cómo se desarrollaba la vida cotidiana del momento: gustos, tendencias decorativas, moda, creencias, jerarquías sociales, ocio, nivel de tecnología, etc.
Las primeras salas recogen cuadros de la historia de Isabel II y su reinado.
La reina tenía tres años cuando murió su padre Fernando VII. Comenzó su reinado bajo la regencia de su madre la Reina María Cristina. Para ello, el rey Fernando VII tuvo que suprimir la Ley Sálica que privaba a las mujeres del derecho al trono. Esta irregularidad en la sucesión, se convirtió en el detonante de las guerras carlistas. Carlos María Isidro, hermano del monarca fallecido, se sentía más legitimado que ella para acceder al trono.
Las pinturas de la contienda y las figuras políticas de la época decoran los ante salones y el salón principal.
Mas adelante hay salas de temática costumbrista. En especial, la andaluza y la madrileña que imita claramente a Goya.
Más adelante está la Salita. En esta habitación de paso se exhiben diversas piezas que tienen que ver con la higiene masculina más íntima. La burguesía no se mostró muy interesada en tener un cuarto apropiado para su aseo, de modo que era habitual colocar una jofaina para lavarse en cualquier parte de la casa, o bien sacar los orinales para que fueran utilizados por los caballeros una vez se habían retirado las señoras.
Al otro lado tenemos el comedor. Tanto éste como el servicio de mesa, de porcelana de París, o los rituales y costumbres que se desarrollaban en la misma, solían seguir modelos extranjeros, especialmente franceses.
El oratorio concentra la pintura religiosa del museo. El lienzo de Francisco de Goya “San Gregorio Magno, Papa” preside la sala.
La sala de juegos de los niños recoge juguetes de la aristocracia de la época y cuadros con temática infantil.
El boudoir comienza el itinerario por las dependencias femeninas.
El gabinete Larra está dedicado a la emblemática figura del escritor Mariano José de Larra. Conocido también por los seudónimos de «Fígaro» y «El Pobrecito Hablador», fue seguramente el mejor literato y periodista de la época romántica. Su temperamento sarcástico y decepcionado con la realidad española, junto a sus turbulentos amores con Dolores Armijo, fueron las causas de su suicidio. Además de pintura y diversos objetos pertenecientes a Larra -depositados desde el año 1924 por sus descendientes– se mostrarán algunos otros temas como la literatura (que se continuará en la sala siguiente), el periódico y la prensa, así como el suicidio y la muerte prematura del genio.
En la literatura romántica siempre está presente el tema de la muerte y especialmente la idea de suicidio. Pero no todos estaban de acuerdo con esta fúnebre “moda”: Leonardo Alenza confirma esta tendencia crítica en sus dos cuadritos –Sátiras del suicidio romántico–, seguramente las imágenes más emblemáticas de todo el Romanticismo español.
En el dormitorio masculino los muebles son menos elegantes y más prácticos: cama de estilo Carlos IV, cómoda tocador o lavabo, que suponía un ahorro de espacio porque, una vez cerrada, su función higiénica no era evidente; tocador masculino para guardar los útiles de aseo, orinal o Dompedro, mesita de noche, donde depositar la botella y el juego de agua y un psiqué o espejo basculante de cuerpo entero, que presenta un par de candeleros para colocar las velas, lo que permite su utilización por la noche.
Otro espacio característico de la sociabilidad masculina fue la sala de billar, que debía estar situada cerca de los salones nobles y del comedor –se solía jugar después de comer, para “bajar” los alimentos o en las interminables tardes de asueto–. El billar moderno llegó a España con la dinastía borbónica y fue un juego vinculado a la aristocracia.
El caso 112
Siempre se ha dicho que no hay que juzgar a nadie por su apariencia. El dicho tiene más sentido en este caso. A diario nos movemos de un lado a otro en un continuo ir y venir de emociones y sensaciones de prisa, alegría, pena, calma o indiferencia en la ciudad viviente; que es como una gran madre de todos y de nadie, que acoge y excluye a partes iguales. A menudo, pasamos por alto que hay gente muy especial, que por su aspecto y su estilo de vida no tenemos siquiera en cuenta su presencia entre nosotros.
En la madrugada del 5 de febrero de 1990, una indigente cae por las escaleras del metro de callao en Madrid y muere poco después de ser trasladada al hospital Gregorio Marañon. Tras cumplir el plazo máximo de permanencia en el deposito de cadáveres, fue enterrada sin identificar en el cementerio sur de Carabanchel en el nicho número 112.
Un equipo de investigación de televisión española, pretendía aproximar sus cámaras al mundo de los marginados, mendigos y vagabundos. Al tener conocimiento de esta noticia, se aproximaron a la comisaría del distrito centro en la calle de la Luna para obtener información sobre el caso de esta mujer. Allí se les confirmó que la mujer estaba sin identificar y que las diligencias habían sido remitidas al juzgado de guardia. El cuerpo de la desconocida fue depositado en el Instituto Anatómico Forense. Se dictaminó que la causa de la muerte había sido por tuberculosis. El equipo de TVE, sorprendido de que nadie reclamara el cuerpo de la fallecida, se trasladó al cementerio sur para ver su entierro que sería a cargo de la beneficencia y solamente los empleados del servicio municipal y las cámaras de TVE estuvieron presentes. En el libro de registro del cementerio figuraban unos datos escuetos: nueve horas, mujer no identificada, sección séptima, letra b, número 112.
Las imágenes que tienen de la mujer fallecida son las únicas pistas del equipo para averiguar su identidad. Se desplazan al lugar de su fallecimiento y preguntan a la gente de la zona. Las diferentes personas a las que se les muestra las fotografías dicen haberla visto asiduamente y comentan que se llama “Rosa”. Pepe, un mendigo que había estado con Rosa durante dos años, dice que ella le contaba que había tenido buena vida anteriormente, que era rejoneadora. Pepe escuchaba a Rosa pero sin terminar de creerse lo que le decía.
En el albergue de san Isidro donde se hospedaba Rosa, decían de ella que era una mujer educada y amable y que agradecía mucho que se hablara con ella.
En este punto de la investigación, los familiares de Rosa oyen la noticia y llaman por teléfono a la redacción del programa de televisión que investiga el caso. La familia se desplaza a Madrid desde valencia para ponerse en contacto con los periodistas. Explican sus hijos en la entrevista que estuvieron buscándola por las calles de Madrid sin éxito alguno. A lo largo de la entrevista se le comunica a la familia de Rosa, que el marido de esta ha fallecido ese mismo día; fue un momento muy triste para todos y especialmente tenso.
Los padres de Rosa eran artistas de circo y a causa de la inestable vida que llevaban decidieron dejar a su hija al cuidado de su abuela y sus tías. En la escuela, Rosa ya despuntaba como artista, se disfrazaba con sábanas y ropas viejas y soñaba con ser artista a toda costa y marcharse del pueblo donde estudiaba en su adolescencia. Rosa Perez Lema, se desplaza finalmente con sus padres a vivir a Valencia y colaborar con ellos en la vida circense. El famoso payaso Pepe Tonetti, comenta que los padres de Rosa eran unos de los mejores artistas de circo de la época y que crearon escuela por sus innovadores números. Los éxitos de Rosa en el circo le abren nuevos caminos en el mundo del teatro donde consigue papeles secundarios. Al finalizar la temporada del teatro, regresa a Valencia y su fantasía la mueve a desarrollar una febril actividad como modelo de alta costura para una conocida casa de Valencia y sueña además con una oportunidad en el mundo del cine. La desaparecida revista Radiocinema, organiza un concurso para descubrir estrellas de cine y en ella aparece como concursante con el nombre artístico de “Rosalind O'Hara”. Gana los primeros puestos en el concurso y empieza a tener admiradores. Tanto es así que, “Rosalind O’Hara” se clasifica en segundo lugar. Rosa Perez Lema trabajó con el actor Francisco Rabal en una obra teatral llamada “La vida es sueño”, y con Pedro Beltrán, hoy conocido guionista, en una película que se rodó también por esos días, cuyo título era “Quince bajo la lona”. El ya mencionado guionista Pedro Beltrán, define a Rosa como: «una chiquilla un tanto desvalida, muy buena persona, ingenua y muy niña, un ser casi angélico, incapaz de ver el mal a su alrededor». También trabajó en la película “Ursus”en la que aparece en varias secuencias.
Rosa Perez Lema triunfó también como rejoneadora estando registrada en el Cossío (la gran enciclopedia taurina), Rosa siguió adelante e hizo numerosas colaboraciones con el cine el teatro y el circo.
Finalmente se casa en 1970 con Jose Maria, un camarero sumergido en oscuros negocios; la mala vida que este daba a Rosa hicieron que ella lo dejara todo y se diera a la bebida y a la soledad acabando tristemente sus días en las frías calles de Madrid.
(Jorge Luis Borges)
En la madrugada del 5 de febrero de 1990, una indigente cae por las escaleras del metro de callao en Madrid y muere poco después de ser trasladada al hospital Gregorio Marañon. Tras cumplir el plazo máximo de permanencia en el deposito de cadáveres, fue enterrada sin identificar en el cementerio sur de Carabanchel en el nicho número 112.
Un equipo de investigación de televisión española, pretendía aproximar sus cámaras al mundo de los marginados, mendigos y vagabundos. Al tener conocimiento de esta noticia, se aproximaron a la comisaría del distrito centro en la calle de la Luna para obtener información sobre el caso de esta mujer. Allí se les confirmó que la mujer estaba sin identificar y que las diligencias habían sido remitidas al juzgado de guardia. El cuerpo de la desconocida fue depositado en el Instituto Anatómico Forense. Se dictaminó que la causa de la muerte había sido por tuberculosis. El equipo de TVE, sorprendido de que nadie reclamara el cuerpo de la fallecida, se trasladó al cementerio sur para ver su entierro que sería a cargo de la beneficencia y solamente los empleados del servicio municipal y las cámaras de TVE estuvieron presentes. En el libro de registro del cementerio figuraban unos datos escuetos: nueve horas, mujer no identificada, sección séptima, letra b, número 112.
Las imágenes que tienen de la mujer fallecida son las únicas pistas del equipo para averiguar su identidad. Se desplazan al lugar de su fallecimiento y preguntan a la gente de la zona. Las diferentes personas a las que se les muestra las fotografías dicen haberla visto asiduamente y comentan que se llama “Rosa”. Pepe, un mendigo que había estado con Rosa durante dos años, dice que ella le contaba que había tenido buena vida anteriormente, que era rejoneadora. Pepe escuchaba a Rosa pero sin terminar de creerse lo que le decía.
En el albergue de san Isidro donde se hospedaba Rosa, decían de ella que era una mujer educada y amable y que agradecía mucho que se hablara con ella.
En este punto de la investigación, los familiares de Rosa oyen la noticia y llaman por teléfono a la redacción del programa de televisión que investiga el caso. La familia se desplaza a Madrid desde valencia para ponerse en contacto con los periodistas. Explican sus hijos en la entrevista que estuvieron buscándola por las calles de Madrid sin éxito alguno. A lo largo de la entrevista se le comunica a la familia de Rosa, que el marido de esta ha fallecido ese mismo día; fue un momento muy triste para todos y especialmente tenso.
Los padres de Rosa eran artistas de circo y a causa de la inestable vida que llevaban decidieron dejar a su hija al cuidado de su abuela y sus tías. En la escuela, Rosa ya despuntaba como artista, se disfrazaba con sábanas y ropas viejas y soñaba con ser artista a toda costa y marcharse del pueblo donde estudiaba en su adolescencia. Rosa Perez Lema, se desplaza finalmente con sus padres a vivir a Valencia y colaborar con ellos en la vida circense. El famoso payaso Pepe Tonetti, comenta que los padres de Rosa eran unos de los mejores artistas de circo de la época y que crearon escuela por sus innovadores números. Los éxitos de Rosa en el circo le abren nuevos caminos en el mundo del teatro donde consigue papeles secundarios. Al finalizar la temporada del teatro, regresa a Valencia y su fantasía la mueve a desarrollar una febril actividad como modelo de alta costura para una conocida casa de Valencia y sueña además con una oportunidad en el mundo del cine. La desaparecida revista Radiocinema, organiza un concurso para descubrir estrellas de cine y en ella aparece como concursante con el nombre artístico de “Rosalind O'Hara”. Gana los primeros puestos en el concurso y empieza a tener admiradores. Tanto es así que, “Rosalind O’Hara” se clasifica en segundo lugar. Rosa Perez Lema trabajó con el actor Francisco Rabal en una obra teatral llamada “La vida es sueño”, y con Pedro Beltrán, hoy conocido guionista, en una película que se rodó también por esos días, cuyo título era “Quince bajo la lona”. El ya mencionado guionista Pedro Beltrán, define a Rosa como: «una chiquilla un tanto desvalida, muy buena persona, ingenua y muy niña, un ser casi angélico, incapaz de ver el mal a su alrededor». También trabajó en la película “Ursus”en la que aparece en varias secuencias.
Rosa Perez Lema triunfó también como rejoneadora estando registrada en el Cossío (la gran enciclopedia taurina), Rosa siguió adelante e hizo numerosas colaboraciones con el cine el teatro y el circo.
Finalmente se casa en 1970 con Jose Maria, un camarero sumergido en oscuros negocios; la mala vida que este daba a Rosa hicieron que ella lo dejara todo y se diera a la bebida y a la soledad acabando tristemente sus días en las frías calles de Madrid.
De las generaciones de las rosas
que en el fondo del tiempo
se han perdido,
quiero que una salve del olvido.
(Jorge Luis Borges)
martes, 21 de noviembre de 2017
La lectura
Continuo con mi pequeña aportación sobre la lectura.
Hoy me gustaría centrar la atención en los siguientes puntos:
Hoy me gustaría centrar la atención en los siguientes puntos:
- Prestar atención
- El hábito de leer
- Criterio para elegir un libro
Prestar atención
Escuchar y leer son hábitos indispensables para ensanchar nuestro horizonte, ya de por sí limitado (al menos en mi persona). Los dos suponen capacidad de prestar atención
Los medios de comunicación, las redes sociales, los móviles. Se disputan nuestra atención como su capital más preciado. Y es fácil que esta abundancia de reclamos fragmente nuestra atención. Como sucede cuando uno se siente constantemente interrumpido, y lo que beneficia al los gigantes de la comunicación, quizás a nosotros nos empobrece, pues ese volcarse hacia afuera nos puede dejar sin un hacia adentro.
Prestar atención, no es un mero esfuerzo puntual de retener datos, es dejarse sorprender por la realidad de las personas, situaciones, que permanezcan vivas, dentro de nosotros.
Quien lee y escucha, profundiza en la experiencia de lo que vive gracias a un proceso de interiorización. Ser capaz de recogerse y habitar dentro de uno mismo, de leer en las situaciones y en las personas.
Sin embargo, incluso para una persona, como es mi caso, con una mediana cultura, la aceleración de la vida entraña el riesgo de no leer, de que, arrastrada por los múltiples frentes de atención, no encontremos tiempo para sentarnos con un libro en las manos
Los medios de comunicación, las redes sociales, los móviles. Se disputan nuestra atención como su capital más preciado. Y es fácil que esta abundancia de reclamos fragmente nuestra atención. Como sucede cuando uno se siente constantemente interrumpido, y lo que beneficia al los gigantes de la comunicación, quizás a nosotros nos empobrece, pues ese volcarse hacia afuera nos puede dejar sin un hacia adentro.
Prestar atención, no es un mero esfuerzo puntual de retener datos, es dejarse sorprender por la realidad de las personas, situaciones, que permanezcan vivas, dentro de nosotros.
Quien lee y escucha, profundiza en la experiencia de lo que vive gracias a un proceso de interiorización. Ser capaz de recogerse y habitar dentro de uno mismo, de leer en las situaciones y en las personas.
Sin embargo, incluso para una persona, como es mi caso, con una mediana cultura, la aceleración de la vida entraña el riesgo de no leer, de que, arrastrada por los múltiples frentes de atención, no encontremos tiempo para sentarnos con un libro en las manos
El hábito de leer
Pedagogos y especialistas en la educación, señalan que es difícil adquirir este hábito, si no se ha practicado desde la infancia, también se experimenta gran diferencia entre los que leen y los que no.
Quizás a influido mucho otras maneras más fáciles de entretenerse, como: No el uso sino el abuso de videojuegos. No quiero demoler estos, pero sí necesitan un control, pues hacen que se tenga menos imaginación, el mundo interior se desertiza, se depende de estímulos básicos en formas diversas, a veces se pierde la sensibilidad, el control del tiempo.
Yo tengo un recuerdo de infancia muy bonito. Eran los momentos en que nos reunía mi madre y nos leía con una entonación admirable, con atractivo de lo que nos transmitía, que jamás lo he descubierto en lo que a lo largo de la vida he oído y leído. Quizá es que escogía muy bien lo que lo que quería transmitirnos, nos mantenía hipnotizados, embobados, porque conocía y quería con toda su alma al público de edad diminuta que tenían clavados los ojos en su mamá, alguien insustituible a la que no sólo amábamos con ternura, sino que admirábamos como a un dios, alguien irreemplazable. Luego, siendo adulta, he dado vueltas a cuales eran estos temas, y realmente no era algo extraordinario, era la biblia para niños. Pues mi madre era una cristiana "chapó", que hacía vida con su ejemplo. Y nos transmitió e inculcó muchos valores junto con una gran libertad. Otras veces eran fábulas con sus enseñanzas, otras muchas de la naturaleza, geografía, la belleza, la breve historia del mundo, solo sé que era gran pedagoga sin tener estudios superiores, pues sé que materias que he necesitado estudiar de adulta, me los transmitió ella en mi infancia; por eso ahora cuando porque la vida a dado un giro no dedican las mamas a sus niños tiempo para sus interrogantes, sus preguntas. Los duermen con el móvil, no con cuentos y rezando el Jesusito de mi vida, pienso que se pierden una parte muy especial en el cariño de sus niños.
Perdonar por haber hecho un paréntesis personal, y desviarme del tema central, pero así rompo el hielo de lo técnico anterior, hablábamos de los hábitos de lectura en este caso los niños, tiene que haber alguien que les haga descubrir el placer de la lectura. Un familiar, un amigo, un profesor.
Las tecnologías digitales facilitan llevar un libro consigo, incluso los audiolibros a pesar de la lectura automática, pero siempre y cuando no se encuentre otro tiempo, el sabor de un libro es como un vino de reserva tiene poso, cuando tu paras de leer el se detiene etc. no ocurre en lo anterior, él continúa si no lo pausas, y es más difícil la concentración. Yo reconozco que lo hago con mucha frecuencia, aprovechando trayectos, y, en otras ocasiones, compaginando tareas de la casa, siempre por ser el único tiempo
Quizás a influido mucho otras maneras más fáciles de entretenerse, como: No el uso sino el abuso de videojuegos. No quiero demoler estos, pero sí necesitan un control, pues hacen que se tenga menos imaginación, el mundo interior se desertiza, se depende de estímulos básicos en formas diversas, a veces se pierde la sensibilidad, el control del tiempo.
Yo tengo un recuerdo de infancia muy bonito. Eran los momentos en que nos reunía mi madre y nos leía con una entonación admirable, con atractivo de lo que nos transmitía, que jamás lo he descubierto en lo que a lo largo de la vida he oído y leído. Quizá es que escogía muy bien lo que lo que quería transmitirnos, nos mantenía hipnotizados, embobados, porque conocía y quería con toda su alma al público de edad diminuta que tenían clavados los ojos en su mamá, alguien insustituible a la que no sólo amábamos con ternura, sino que admirábamos como a un dios, alguien irreemplazable. Luego, siendo adulta, he dado vueltas a cuales eran estos temas, y realmente no era algo extraordinario, era la biblia para niños. Pues mi madre era una cristiana "chapó", que hacía vida con su ejemplo. Y nos transmitió e inculcó muchos valores junto con una gran libertad. Otras veces eran fábulas con sus enseñanzas, otras muchas de la naturaleza, geografía, la belleza, la breve historia del mundo, solo sé que era gran pedagoga sin tener estudios superiores, pues sé que materias que he necesitado estudiar de adulta, me los transmitió ella en mi infancia; por eso ahora cuando porque la vida a dado un giro no dedican las mamas a sus niños tiempo para sus interrogantes, sus preguntas. Los duermen con el móvil, no con cuentos y rezando el Jesusito de mi vida, pienso que se pierden una parte muy especial en el cariño de sus niños.
Perdonar por haber hecho un paréntesis personal, y desviarme del tema central, pero así rompo el hielo de lo técnico anterior, hablábamos de los hábitos de lectura en este caso los niños, tiene que haber alguien que les haga descubrir el placer de la lectura. Un familiar, un amigo, un profesor.
Las tecnologías digitales facilitan llevar un libro consigo, incluso los audiolibros a pesar de la lectura automática, pero siempre y cuando no se encuentre otro tiempo, el sabor de un libro es como un vino de reserva tiene poso, cuando tu paras de leer el se detiene etc. no ocurre en lo anterior, él continúa si no lo pausas, y es más difícil la concentración. Yo reconozco que lo hago con mucha frecuencia, aprovechando trayectos, y, en otras ocasiones, compaginando tareas de la casa, siempre por ser el único tiempo
Criterio para saber elegir
Cada año se editan miles de libros, Internet nos da la posibilidad de descargar económicos y a veces gratis. Ante tanta posibilidad y con evidente limitación de tiempo, se plantea el dilema ¿Qué leo? Existe una larga tradición de libros que educan a la vez que deleitan, otros son de evasión, a mi me va bien tener varios empezados según las circunstancias en que me encuentre, relajada, cansada, preocupada, de vacaciones.
A la hora de elegir, tened en cuenta que muchas empresas controlan negocios editoriales por lo que informan y dan prioridad a publicaciones de su grupo en detrimento de otros más valiosos editados por empresas más pequeñas, por eso no hay que dar una valoración exagerada a los primeros. Lo más vendido no es garantía de calidad. Irónicamente Charles Dickens escribió: «¡Hay libros de los cuales los lomos y la cubierta son con mucho lo mejor!» Querer estar a la última podría hacer escapar otros títulos más divertidos, inteligentes, o creativos.
Al igual que con las películas hacemos zapping, con los libros pasa igual hay que dar con los títulos que nos hagan disfrutar.
El lector que se asoma a un libro no cierra un contrato con el autor, que le impida leer en diagonal, llegar al final, hay que dar confianza al autor, pero si no me hago con el, cambio a otro.
Toda una vida no bastaría para leer los que se consideran clásicos. Entre ellos Aristóteles, Cicerón, Dostoievski, Chesterton… Se aprende a elegir como entre las amistades: Un libro discreto que si cansa de hablar deja. Un amigo que aconseja y reprende en secreto.
A la hora de elegir, tened en cuenta que muchas empresas controlan negocios editoriales por lo que informan y dan prioridad a publicaciones de su grupo en detrimento de otros más valiosos editados por empresas más pequeñas, por eso no hay que dar una valoración exagerada a los primeros. Lo más vendido no es garantía de calidad. Irónicamente Charles Dickens escribió: «¡Hay libros de los cuales los lomos y la cubierta son con mucho lo mejor!» Querer estar a la última podría hacer escapar otros títulos más divertidos, inteligentes, o creativos.
Al igual que con las películas hacemos zapping, con los libros pasa igual hay que dar con los títulos que nos hagan disfrutar.
El lector que se asoma a un libro no cierra un contrato con el autor, que le impida leer en diagonal, llegar al final, hay que dar confianza al autor, pero si no me hago con el, cambio a otro.
Toda una vida no bastaría para leer los que se consideran clásicos. Entre ellos Aristóteles, Cicerón, Dostoievski, Chesterton… Se aprende a elegir como entre las amistades: Un libro discreto que si cansa de hablar deja. Un amigo que aconseja y reprende en secreto.
Lucía Sanz
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